Cirugía de la hiperhidrosis (sudor en las manos): procedimiento y precios

La hiperhidrosis se puede tratar con inyecciones de botox o un proceso quirúrgico denominado simpatectomía torácica endoscópica. Veamos de qué manera se realiza.
Cirugía hiperhidrosis

Los seres humanos sudamos para regular nuestra temperatura corporal, pues el calor, el ejercicio físico intenso o incluso comer alimentos picantes son eventos que pueden aumentar nuestro ritmo de sudoración. Aunque no lo parezca, un individuo sano transpira una media de 1 litro de líquido al día, pero como la mayor parte del sudor se evapora, no lo percibimos.

Según las zonas que transpiran esta mezcla de agua, sales minerales, ácido láctico y urea, podemos diferenciar tres tipos de sudoración: palmar, axilar y facial. Algunos lugares producen este tipo de líquido con más asiduidad que otros, pues muchos estamos más familiarizados con la sudoración de tipo axilar que la palmar o facial, por ejemplo.

Aun así, cierto porcentaje de la población experimenta patrones de sudoración atípicos: es el caso de la hiperhidrosis. Por suerte, existen cirugías que, de forma efectiva, terminan con este cuadro clínico en el 95 % de los casos. Continúa con nosotros si sufres de hiperhidrosis, pues te aseguramos que tu condición tiene solución.

¿Qué es la hiperhidrosis?

La hiperhidrosis se define como una sudoración anormal o excesiva que no necesariamente se corresponde con temperaturas altas o ejercicio físico. En estos casos, el organismo produce el sudor como respuesta ante condiciones ambientales o estímulos emocionales que sobrepasan en gran medida a los fisiológicos.

Un paciente con hiperhidrosis sudará por los pies, axilas o manos incluso en ambientes con aire acondicionado, donde normalmente no es esperable. Esto, naturalmente, supone graves disfunciones psicológicas, sociales y profesionales: el miedo a dar la mano a un jefe y que este se empape de sudor es, sin duda, un temor con el que todas las personas con hiperhidrosis se identificarán.

Las causas de las hiperhidrosis primarias (que no se deben a condiciones médicas como una infección, por ejemplo) son desconocidas, ya que las glándulas productoras del sudor del paciente son completamente normales. Aun así, los nervios encargados de enviarles las señales que fomentan la transpiración se vuelven hiperactivos, a pesar de no haber recibido estímulos que indiquen la necesidad de ello. Se cree que esta condición puede tener cierto componente hereditario.

Por último, en lo que a definición terminológica y epidemiología se refiere, vemos de interés mostrarte algunos datos recogidos por diversos estudios:

  • En la población de Estados Unidos, la prevalencia de la hiperhidrosis (número de personas afectadas en la población) es del 2,8%.
  • En ciertas áreas específicas de China, este valor aumenta drásticamente, a un 4,6%.
  • En general, se calcula que la hiperhidrosis afecta al 1- 3% de la población de todo el mundo.

Con estos datos queremos dejar clara una cosa: no estás solo/a. Esta condición es relativamente común y puede resultar tremendamente molesta desde un punto de vista social y profesional, razón por la cual querer buscar soluciones está más que justificado. 3 de cada 100 personas la sufren.

Diversos portales de índole médica, además, hacen especial hincapié en que la hiperhidrosis va mucho más allá de una sudoración excesiva. El exceso de sudor puede generar diversas respuestas en el paciente. Algunas de ellas son las siguientes:

  • Modificación de las costumbres y dificultad para realizar ciertas tareas (miedo a hacer ejercicio, cambios de ropa para tratar de evitar la sudoración...etc).
  • Malestar e incomodidad.
  • Baja autoestima y problemas para establecer relaciones sociales.
  • Ampollas en la piel e infecciones secundarias producto de una piel demasiado húmeda.

Se considera que un paciente tiene hiperhidrosis primaria cuando esta sudoración anormal se presenta al menos una vez por semana, durante el día y generalmente a ambos lados del cuerpo. Cabe destacar que no hay que confundir este evento con la hiperhidrosis secundaria, una sudoración que se debe a una enfermedad (diabetes, menopausia, infecciones o algunos tipos de cáncer, entre otros).

En los siguientes apartados, te contamos cómo funciona la cirugía que soluciona la hiperhidrosis.

Hiperhidrosis

Cirugía de la hiperhidrosis: una solución definitiva

Como hemos dicho con anterioridad, la cirugía termina con la sudoración de manera efectiva en el 95% de los casos. Por desgracia, se trata de un procedimiento un poco más invasivo de lo que el paciente podría esperar, pues toca pasar por quirófano y aplicar al cliente una anestesia general durante 1-3 horas.

El procedimiento: simpatectomía torácica endoscópica

El procedimiento, conocido como simpatectomía torácica endoscópica, en líneas generales, es el siguiente. En primer lugar, el profesional deberá realizar 2-3 cortes en la zona axilar del lado del cuerpo donde se esté produciendo la sudoración excesiva. Se debe desinflar (colapsar) el pulmón de este lado, ya que esto permitirá al profesional actuar de forma mucho más cómoda y realizar las tareas necesarias sobre el paciente.

Tras los cortes y el colapso pulmonar, el profesional introducirá una cámara diminuta en el tórax, pues esta asistencia de videotoracoscopia (VATS) le permitirá identificar los nervios que controlan la sudoración en la zona problemática. Una vez detectados, procederá a cortarlos, sujetarlos, o destruidos.

Este es el paso verdaderamente clave de la operación, pues si no existe estímulo nervioso, las glándulas ecrinas dejan de producir el sudor desmedido en las manos (o la zona de interés). Una vez terminado el procedimiento, se reinsulfa el pulmón y se procede a actuar de la misma forma en el otro lado del cuerpo. Para comprobar una correcta expansión pulmonar, se realiza una radiografía de tórax preventiva y, si todo está bien, el paciente podrá volver a su habitación en la instalación hospitalaria.

Habitualmente, pocas horas después de la operación se restituye la dieta normal y se fomenta que el individuo se mueva, con el fin de obtener una recuperación más rápida. Tras 24 horas, el paciente está listo para volver a su casa.

Cabe destacar que, por invasiva que pueda parecer esta intervención quirúrgica, las contraindicaciones son pocas y el individuo podrá volver a hacer una vida normal en cuanto cese el dolor, es decir, a los pocos días tras la operación. Este deberá esperar unos 10-15 días para hacer ejercicio, si bien podrá volver al trabajo tan pronto como su cuerpo se lo permita.

Por otro lado, también es necesario recalcar que existe otra alternativa a la simpatectomía torácica endoscópica. El paciente puede optar por una inyección de toxina botulínica (botox), que bloquea la transmisión nerviosa sin necesidad de cortar el nervio. ¿La pega? Que es temporal, pues dura por unos 6-8 meses.

Simpatectomía torácica

Efectos adversos

Portales que realizan la simpatectomía torácica endoscópica (como la fundación FAVALORO) nos avisan de que existe un efecto secundario relativamente común de la intervención quirúrgica: la sudoración compensatoria.

Por desgracia, el cuerpo del paciente puede “decidir” transpirar de forma exagerada en otra zona del cuerpo una vez se ha cortado el nervio hiperactivo causante del problema. Por ejemplo, si el individuo presentaba hiperhidrosis en la palma de la mano, tras la intervención podría sudar de forma exagerada en la palma del pie. Esta sudoración puede ser leve o severa y no se puede predecir si se va a producir o no ni dónde va a suceder. Es cuestión del paciente sopesar las probabilidades de este evento y lo que conllevan.

Otros portales médicos recogen otros posibles efectos adversos bastante más preocupantes: acumulación de sangre o aire en el tórax, daños a arterias o nervios, disminución del ritmo cardíaco o neumonías. Por extraños que puedan ser estos sucesos, es nuestra obligación reportarlos.

Como podréis imaginar, los posibles efectos secundarios del tratamiento con botox son mucho menores, pues el procedimiento es menos invasivo y se basa en una serie de inyecciones que se aplican en unos 20 minutos, las cuales pueden realizarse en el propio dermatólogo. Por desgracia, y como ya hemos dicho, se trata de una solución temporal.

Precio

La simpatectomía torácica endoscópica suele costar alrededor de los 4.000 euros (4.750 dólares), mientras que las inyecciones con botox se pueden administrar por unos 400 euros (475 dólares). Efectivamente, la intervención quirúrgica cuesta 10 veces más que la dermatológica.

Todo es cuestión de sopesar los pros y los contras de cada una de las opciones: la simpatectomía torácica es para toda la vida, mientras que el botox se utiliza en intervalos temporales concretos de interés para el paciente o, a la larga, con múltiples intervenciones en la clínica dermatológica.

Resumen

Como hemos podido ver, hay tres posibles soluciones ante la hiperhidrosis: vivir con ella, pasar por quirófano o una serie de inyecciones en el dermatólogo. Desde luego, la última de las vías parece la más seductora pero, si el paciente quiere abordar la condición de forma permanente, tiene que recurrir sí o sí a la simpatectomía torácica endoscópica. Nosotros te hemos informado.A partir de aquí, tú decides.

Referencias bibliográficas

  • Callejas, M. A., Grimalt, R., & Cladellas, E. (2010). Actualización en hiperhidrosis. Actas Dermo-Sifiliográficas, 101(2), 110-118.
  • Cirugía de la hiperhidrosis, fundación FAVALORO.com. Recogido a 9 de noviembre en https://www.fundacionfavaloro.org/cirugia-la-hiperhidrosis/
  • Simpatectomía torácica endoscópica, MedlinePlus.gov. Recogido a 9 de noviembre en https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/007291.htm#:~:text=Es%20la%20cirug%C3%ADa%20para%20tratar,las%20manos%20o%20la%20cara.
  • Villagra, P., & Ribas, J. (2004). Tratamiento quirúrgico de la hiperhidrosis: simpatectomía torácica endoscópica bilateral. Folia dermatol Perú, 15(2), 115-120.
Samuel Antonio Sánchez Amador

Samuel Antonio Sánchez Amador

Biólogo y divulgador científico

Graduado en Biología por la Universidad de Alcalá de Henares (2018). Máster en Zoología en la Universidad Complutense de Madrid (2019). A lo largo de su trayectoria profesional, permaneció dos años en el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) en el departamento de biología evolutiva, donde realizó estudios genéticos y poblacionales en pequeños mamíferos. Esto le otorgó amplio conocimiento en cuestiones de heredabilidad, genes y patrones filogenéticos diversos. Desde febrero del año 2020 se dedica a tiempo completo a la divulgación científica, redactando temas tanto de índole científica basal como salud humana y bienestar animal.