13 mitos sobre la sexualidad (según la ciencia)

La sexualidad es una de las áreas sobre la que más mitos existen popularmente. Hoy los comprobaremos o desmentiremos en base a datos científicos.
Mitos sexualidad

El sexo es una parte vital de nuestra vida, con él no solo podemos obtener placer a un nivel indescriptible, sino que logramos compenetrarnos y vincularnos más íntimamente con nuestra pareja.

Es un acto de satisfacción y amor, al mismo tiempo que es normal perseguir cuando llegamos a la juventud y durante la edad adulta. Además, es el canal por el cual podemos traer vida a este mundo a través de la fecundación, por lo que un acto lleno de alegría y que genera nueva vida no puede ser algo malo, ¿cierto?

En teoría no, no debe estarlo, sin embargo por diversas razones -en su mayoría viejas creencias religiosas y estándares conservadores sociales- el sexo se ha llenado de diversos mitos que le han otorgado una imagen un tanto distorsionada que puede llevar a confusiones. Algunas personas solo conciben el sexo como una cuestión básica de reproducción, o no se animan a explorarlo con sus parejas por miedo a lo que pensarán de ellos.

Esto trae como consecuencia el descontento, insatisfacciones y rechazos hacia la sexualidad, sin motivaciones para derribar dichos mitos y buscar una solución efectiva para disfrutar de la salud sexual propia y con la pareja. ¿Conoces algunos de esos mitos? Pues no te pierdas el siguiente artículo y descubre si está entre los mitos sobre la sexualidad que te explicaremos a continuación, y que trataremos de desmentir o confirmar en base a distintos estudios.

¿Por qué es importante desmitificar las cosas falsas que se dicen de la sexualidad?

La salud sexual es una parte natural de nuestro organismo, y por ende tenemos el derecho de conocerla, explorarla y cuidarla como cualquier otro aspecto de la salud. Así pues, es importante mantener una visión positiva sobre la sexualidad y dejar a un lado los tabúes que la rodean. Así, es posible que los jóvenes conozcan todo lo relacionado con lo positivo y lo negativo de las acciones sexuales, evitando que los abusos se prolonguen al distinguir lo erróneo en ello, perder el miedo al primer encuentro íntimo con la pareja y aceptar la autoexploración como un derecho propio y normal en el desarrollo humano.

Lo cual solo ha traído que la visión del sexo se distorisione y termine en dos vertientes: ‘en extremo recato’ o ‘en liberalismo perverso’, siendo casi imposible conseguir un punto intermedio, que en realidad probablemente sería lo más saludable. Al evitar que los niños pregunten sobre el sexo, que los jóvenes escondan su atracción sexual e incluso que los adultos exploren otros aspectos del sexo por ser considerado algo perverso, no ayudamos a poder conocer realmente cómo es nuestra sexualidad y cómo disfrutarla de la mejor manera.

Mitos más comunes de la sexualidad

Aquí conocerás los mitos más comunes que han rodeado al sexo y que vamos a comprobar y cuestionar.

1. El valor de la virginidad femenina

La virginidad femenina ha sido, desde tiempos antiguos, considerada como la máxima muestra de honor y pureza en una mujer, a tal punto que algunas culturas se aseguran por todos los medios de mantener ‘vírgenes’ a sus hijas antes del matrimonio para que no sean rechazadas o señaladas. Se ha impuesto tanto terror en cuanto a este tema que muchas mujeres evitan masturbarse o no disfrutan de sus primeros encuentros sexuales.

Pero... ¿sabías que no todas las mujeres son vírgenes? Por definición, la virginidad se refiere a mantener intacto el himen, es decir, la barrera que las mujeres poseen en sus vaginas y que se rompe con la penetración. Sin embargo, existen niñas que nacen sin el himen, otras que nacen con uno sumamente frágil y que por tanto puede romperse en cualquier momento y otras que accidentalmente también rompen esta barrera con diversas actividades físicas como la gimnasia o la equitación.

2. Predisposición genética de la infidelidad masculina

Existe un gran mito sobre supuestos estudios genéticos que afirman que los hombres por naturaleza tienden a ser infieles, por lo que no pueden controlar este instinto. Sin embargo, esto es por completo falso, aunque existan predisposiciones a desarrollar ciertos comportamientos como lo explica el Efecto Coolidge, no existe una relación directa entre la genética y la infidelidad.

Esto se debe a que el ser infiel es un comportamiento adaptativo que puede ser imitado por observación en las relaciones parentales o como consecuencia de una experiencia amorosa negativa, entre otros motivos. Además, existen cantidades similares de infidelidades por parte de la mujer como del hombre, siendo así, las vivencias, las inclinaciones y la toma de decisión lo que en realidad ‘influye’ en ser infiel.

3. Las mujeres no sienten tanto deseo ni placer sexual

¡Error! Este es un mito muy popular que hasta la actualidad sigue vigente y se debe en parte a la reservación en la enseñanza sexual hacia las mujeres, donde se busca que permanezcan puras e inocentes, sin saber que esto las vuelve inseguras de sí mismas y de su capacidad tanto de otorgar como de recibir placer. Mientras que el hombre tiene más permiso para expresar abiertamente su sexualidad porque ‘esa es su naturaleza’.

Los hombres y las mujeres sienten deseo y placer sexual por igual, pero las parejas sólo se percatan de ello en los encuentros íntimos alargados, donde existe más confianza para ser abiertos.

4. El tamaño importa

Aunque los hombres sean más abiertos en cuanto a expresar sus deseos y experiencias sexuales, existe algo que siempre ronda en sus mentes, el tamaño de su miembro. Existe la creencia de que el tamaño del pene importa y, aunque en cierta medida es cierto, para poder obtener una penetración profunda lo que más vale es saber estimular tanto la vagina como el pene durante el acto de manera correcta.

5. A las mujeres no les gusta el sexo oral

Para algunas mujeres el sexo oral es considerado uno de los mayores tabúes sexuales, ya que lo consideran un tanto asqueroso e innecesario y como dato curioso, tienen esta percecpción a la hora de recibirlo más que para dar placer oral a su pareja. Sin embargo existen mujeres que aman recibir sexo oral y en darlo, ya que si pueden sentir un deleite extra en ello que aumenta su excitación.

6. Hay menos placer al hacerlo con condón

Si bien el condón impide que se sienta el contacto de piel contra piel, muchos aseguran que el placer está muy presente cuando lo utilizan. Como recomendación, puedes buscar otro tipo o marca de condón, existen en el mercado distintas opciones que vienen con texturas incluidas para aumentar las sensaciones.

7. El sexo adelgaza

Si bien la actividad sexual puede ayudar a quemar calorías gracias al esfuerzo físico y el trabajo del corazón, no esperes a rebajar y obtener una figura ideal solo con sexo porque no lo obtendrás. Esto se debe a que la quema calórica no es la suficiente para reemplazar el ejercicio diario recomendado por los expertos de salud y, por ende, no se puede adelgazar solo con ello.

8. No tener orgasmos durante el sexo es un problema

El tema de los orgasmos, en especial los femeninos, ha sido de mucha discusión a lo largo del tiempo. Se sabe que los orgasmos femeninos tardan más en conseguirse pero duran más tiempo que el de los hombres, para conseguirlo, es necesario estimular el clítoris ya que este es el centro del placer sexual femenino, por lo que es muy común que las mujeres tengan un orgasmo al ser tocadas y no siempre en la penetración.

Lo cual no está mal y no es indicativo de algún problema. Además, existen diferentes niveles de orgasmos femeninos y cada mujer lo experimenta de manera única, así que para conseguirlo debes primero trabajar en ello y encontrar la forma en que más te gusta ser tocada.

9. Nada de sexo durante la menstruación

En el caso de la menstruación es común tener cierta adversión a tener sexo durante este periodo del mes, porque puede parecer antihigiénico. Pero hay que aclarar que el período menstrual no genera ningún tipo de infección, al contrario, es una muestra de la autolimpieza del útero.

Por lo que no hay ningún impedimento para tener sexo durante la menstruación, incluso hay mujeres que aseguran sentirse más sensibles y receptivas durante este momento siempre y cuando se tomen en cuenta algunas cosas, como hacerlo en un lugar fácil de limpiar y utilizar protección, ya que existe el riesgo de un embarazo o de contraer alguna ETS.

10. Prohibido el sexo durante el embarazo

Otro mito que no tiene nada de cierto, ya que las mujeres pueden seguir sientiendo la necesidad de tener sexo durante su embarazo, hasta puede que se eleven los niveles de deseo sexual, a menos que exista una condición o riesgo donde se deba evitar el contacto íntimo por recomendación médica.

También existen estudios que aseguran que el tener sexo durante el embarazo ayuda a que los dolores del mismo disminuyan y el cuerpo se relaje. Solamente es necesario encontrar posiciones que sean más cómodas para la mujer a medida que su cuerpo cambie con el avance de la gestación.

11. Si tienes pareja no deberías masturbarte

La masturbación cuando se tiene pareja es vista por algunos como una muestra de insatisfacción, lo que genera inseguridades y hasta de conflictos entre ellos. Pero esto es por completo falso, la masturbación no tiene relación alguna con la satisfacción sexual en pareja, ya que esto en realidad ayuda a la persona a conocer sus puntos sensibles y disfrutar mejor de los encuentros sexuales.

Lo mismo ocurre cuando se sugiere el uso de juguetes sexuales, estos están fabricados para aumentar el placer sexual bien sea para la autocomplacencia o para el uso de las relaciones en parejas y no tiene que ligarse con la insatisfacción.

12. Las películas eróticas son solo para hombres

¡Falso! Existe una gran población femenina que consume películas eróticas y las disfrutan, ya que pueden enseñarles algunos trucos que no conocían y que quisieran intentar con su pareja. El porno nos estimula sexualmente tanto a hombres como a mujeres, este es un hecho irrefutable ya que se activan las mismas áreas de recepción del cerebro que promueven la excitación.

13. Cuidados anticonceptivos caseros

Muchas parejas tienen embarazos ‘sorpresivos’ debido al uso incorrecto de anticonceptivos naturales o caseros que, por creencias populares con poca o nula base científica, pueden protegerlos. Este es el caso del consumo de malojillo, canela o sábila, tomar Coca-Cola con Alka Seltzer, e incluso practicar el método del ritmo. Ninguno de estos productos o 'remedios' contienen efectos anticonceptivos, así que utiliza condones, pastillas o dispositivos anticonceptivos.

¿Qué mito conocías y cuál te ha sorprendido más?

Elvira Cuesta

Elvira Cuesta

Psicóloga clínica

Elvira Cuesta (Madrid, 1994) es Graduada en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid y es Máster en Psicología General Sanitaria por la Universidad de Barcelona. Está especializada en periodismo científico, y es colaboradora habitual en revistas como EstiloNext y AZSalud.