Los 14 problemas más comunes en las relaciones de pareja

Las parejas pueden presentar distintos tipos de conflictos que pueden fortalecer o derrumbar la relación.
Problemas de pareja

La vida en pareja es todo un desafío, de ello no hay ninguna duda. No siempre es un cuento de hadas en que los días son divertidos y de color de rosa. Existen ocasiones en que se pone a prueba la fortaleza de ambos para afrontar dificultades que ponen en jaque la relación.

Recuerda que el que existan problemas o discusiones no es necesariamente un sinónimo de que la relación no funcione, sino que son momentos en que se dirime la capacidad de ambos para resolverlos, aprender de ellos y seguir adelante.

Por ello, en este artículo haremos hincapié en la importancia de resolver los conflictos en pareja y mostrarte cuáles son los más comunes y que más afectan a la convivencia. ¿Habrás pasado por alguno de ellos?

¿Por qué es importante solucionar los problemas de pareja?

Muchas personas creen de manera errónea que una relación perfecta es aquella donde no existan discusiones de ningún tipo y donde ambos puedan convivir tranquilos complaciendo al otro. Sin embargo, esto está fuera de la realidad. Toda pareja pasa por numerosos desacuerdos que surgen como producto de adaptarse a estar en una nueva relación y a los pequeños desencuentros del día a día.

Esto se debe a que, a pesar de existir un gran amor de por medio, ambas personas son todavía desconocidas y, por ende, sus modos de vida, creencias, ideales y posiciones son diferentes. Así que cuando entran en contacto es normal que exista cierto rechazo a algo que se puede considerar una ‘imposición’, es por ello que se realizan negociaciones para llegar a un punto medio donde ambos puedan salir beneficiados.

Problemas más comunes que existen en las parejas

Ahora que conoces la importancia de resolver los conflictos de pareja, es hora que conozcas cuáles son los más comunes que se generan.

1. Enfrentamientos frecuentes

A pesar de que sea común que existan diferencias continuas en la pareja, cuando estas pasan a un mayor grado y se convierten en enfrentamientos fuertes es sinónimo de que existe un problema mayor desarrollándose.

Es una muestra de que existe poca confianza, mala comunicación y falta de adaptación en la pareja, ocasionando en el futuro que se acumulen estrés, aumenten la intensidad y los motivos de las peleas, llegando a tener dificultades para resolverlas debido a la desmotivación y al hastío.

2. Mala comunicación

Los problemas de comunicación son los conflictos más usuales en la pareja y, aunque sean los más esperados, también son los primeros en llevar a la relación a su fin. Mantener un buen diálogo es esencial para poder expresar las emociones que ambos sienten con respecto a algo en específico, además de dar a conocer sus opiniones, desacuerdos y manejar negociaciones adecuadas para obtener resultados favorables para ambos.

Sin embargo, cuando no existe una buena comunicación, bien sea porque no se muestra empatía, porque se colocan las necesidades de uno siempre por encima o porque se utiliza el chantaje emocional. Se generan malos entendidos y conflictos innecesarios que son muy difíciles de resolver porque no existe la disposición de llegar a un acuerdo.

3. Celos

Hay quienes creen que los celos son una muestra del amor que una persona tienen hacia otra, ya que está en constante temor de perderla y solo desea su total atención para sí mismo/a, pero... ¿qué ocurre cuando por ello se limita la libertad de la otra persona? Entonces es allí cuando las personas observan el lado negativo de los celos.

La realidad es que los celos son una respuesta natural del organismo ante una amenaza, pero una vez que se habla de ello, el malestar se reduce. Sin embargo, en algunas personas la inseguridad solo crece con cada acto de su pareja, llegando a la desconfianza y al hostigamiento hacia la privacidad e incluso, en caso más extremos, a la violencia.

Celos

4. Inseguridades propias

Hablando de inseguridades, estas también son causas comunes que llevan a conflictos recurrentes en las relaciones. Es normal que una persona pueda sentirse incómoda o con poca confianza al principio de una relación, ya que se está adaptando a ella. Pero cuando esta se mantiene por largos períodos de tiempo, la pareja siente como si estuvieran caminando sobre hielo delgado, evitando tocar temas o haciendo acciones que puedan molestar al otro.

Esto también puede llevar a la pareja a distanciarse, evitar crear planes para el futuro, crear tendencias a la victimización para no asumir responsabilidades o acusar al otro de no ser lo suficientemente empático para entender y hacer sentir seguro al otro. Recuerda que alcanzar la felicidad es responsabilidad de ambos y debes comenzar por darte amor propio, en lugar de someter toda la responsabilidad a tu pareja.

5. Expectativas irreales

Las expectativas irreales son la fuente principal de las decepciones en la pareja, ya que sienten que no han cumplido con su papel tal y como ellos suponían o imaginaban que debía hacerlo. Sin embargo, no se trata de un fallo o un engaño de la otra persona, sino de una falacia que se han creado en su mente sobre lo que su pareja debería hacer y lo que deberían otorgarles, aun cuando no hayan existido de por medio promesas o conductas que lo indicasen.

Estas expectativas irreales pueden generar no solo discusiones y desacuerdos en la pareja, sino también pueden llegar a ser infieles, en búsqueda de ‘algo mejor’ que probablemente no encontrarán, ya que la realidad nunca se ajustará a la imagen de perfección que hay en su mente.

6. Diferencia entre valores

Los valores son muy importantes para cada persona, ya que es la forma en que perciben cómo relacionarse en su entorno. Sin embargo, puede que la pareja no comparta los mismos valores y eso puede llevar a discusiones y diferencias significativas. Puede ser un impedimento, en especial, a la hora de formar una familia y criar a los hijos, ya que no lograrán llegar a un acuerdo acerca de la ‘mejor manera’ de hacerlo.

Otro conflicto que origina es el irrespeto a la opinión personal del otro y la poca apertura para llegar a un punto medio, porque se considera que los valores propios son los correctos y los únicos dispuestos a aceptar.

7. Poco tiempo compartido

Las parejas necesitan pasar tiempo de calidad a solas, esto ayuda a reforzar la intimidad, la confianza y a conocerse en un ámbito mucho más profundo, pues se familiarizan con la forma de percibir el mundo del otro, sus costumbres, rutinas, manías, las fortalezas que poseen ambos y las debilidades a trabajar.

Pero cuando no existe este tiempo compartido o se da mayor prioridad al tiempo en solitario de cada uno, esta adaptación no ocurre y la relación llega a un punto de estancamiento debido a la distancia generada.

8. Mala interacción con la familia

Llevarse bien con la familia de la pareja es un aspecto necesario para que la relación misma pueda funcionar, sin embargo, esto no siempre es posible y por ende se originan múltiples problemas.

La familia es el núcleo principal de una persona, por eso es necesario involucrarse con ellos para crear un sentido de pertenencia. Cuando no se logra hacerlo, la persona puede sentirse en incomodidad perpetua con los suegros, rechazar convivir cerca de ellos o molestarse cuando su pareja pasa tiempo con su familia.

9. Insatisfacción sexual

La sexualidad es un elemento necesario y primordial en la vida de pareja, pues a través de esto se puede generar intimidad, confianza y un vínculo más personal con el otro. Por ello, cuando existen problemas a nivel sexual, irremediablemente termina afectando todas las áreas de la convivencia en pareja, ya que se crea distanciamiento, retraimiento e incluso puede ser factor para que surjan las infidelidades.

Es por ello que es necesario siempre hablar directamente con la pareja acerca de lo que les gusta hacer en la cama, lo que quisieran intentar, las fantasías y las inseguridades que se puedan tener para ser resueltas. Nunca se deben crear tabúes o callar las molestias sobre el sexo en la pareja.

10. Falta de apoyo

Tu pareja debe ser tu compañero, tu guía, tu pañuelo de lágrimas, tu apoyo incondicional en todos los proyectos que quieras hacer en tu vida y viceversa, ya que debe impulsarte a ser mejor cada día y festejar tus logros. Por eso, cuando no existe esta clase de soporte en la pareja, es muy común que uno de ellos se desmotive, decepcione y termine con la relación, pues siente que en lugar de avanzar solo se está estancando.

11. Proyecciones distintas para el futuro

Las relaciones formales siempre tienen un objetivo en común que desean cunplir juntos en el futuro. Pero esto no siempre ocurre en todas las parejas, ya que cada uno puede tener sueños o metas que van en direcciones por completo diferentes. Esto puede ocasionar la ruptura de la pareja si no se llega a un acuerdo mutuo sobre las acciones a tomar que puedan beneficiar a ambos.

12. Mal manejo económico

La economía es un punto sensible en la convivencia de pareja, ya que se convierte en una responsabilidad a asumir diariamente y cualquier gasto puede representar una dificultad para el equilibrio económico. Por eso, cuando no existen acuerdos sobre el manejo del ámbito financiero en común, no se respeta el dinero del otro o solo un cónyuge asume la responsabilidad de la manutención económica del hogar, surgen conflictos que pueden ser difíciles de resolver.

13. Eventos traumáticos pasados

El pasado tiene un gran peso sobre nuestra percepción del mundo y también en la forma en que mantenemos nuestras relaciones personales, llegando a afectarlas y debilitarlas.

Es importante aclarar que, si una persona no está lista para tener una relación debido a una mala experiencia previa o siente constante inseguridad sobre sí misma, es posible que no logre mantener una buena calidad como pareja. Y esto es así porque sus miedos, malestares o rencores se verán manifestados en la relación.

14. Monotonía

Aunque es necesario que las parejas mantengan una rutina adaptable para poder generar una buena convivencia entre ellos y su estilo de vida, el que no existan cambios o dinamismo en el día a día puede llegar a aburrir a ambos e incluso a generar la sensación de que ya existe amor, interés o importancia entre la pareja. Esto puede llevar a generar conflictos, culpas e infidelidades que socaven la buena armonía que en el pasado existió.

Elvira Cuesta

Elvira Cuesta

Psicóloga clínica

Elvira Cuesta (Madrid, 1994) es Graduada en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid y es Máster en Psicología General Sanitaria por la Universidad de Barcelona. Está especializada en periodismo científico, y es colaboradora habitual en revistas como EstiloNext y AZSalud.