Los 17 tipos de úlcera (y sus características)

Las llagas internas y externas que aparecen en nuestro cuerpo poseen varias clasificaciones según distintos criterios.
Tipos de úlcera

Existen miles de afecciones e infecciones de las que somos muy vulnerables a exponernos y las cuales es común desconocer por completo. Y es justo por esa ignorancia que no podemos distinguir cuándo necesitan ser atendidas con urgencia para evitar que la salud empeore, así como el estado del organismo interno o el físico.

Es por ello que es importante conocer algunas lesiones que podemos enfrentar en algún momento de nuestra vida y que, de estar básicamente preparados, podemos hacerle frente con éxito.

Una de esas lesiones importantes y que tendemos a desconocer son las úlceras, un tipo de llaga que si no es tratada con el cuidado requerido puede convertirse en todo un desafío para nuestra salud. De seguro habrás escuchado que son o haz conocido a alguien que las ha padecido, pero ¿sabías que existen muchos tipos de úlceras? Pues eso es sobre lo que hablaremos a continuación en este artículo.

¿Qué son las úlceras?

Se caracterizan por ser una lesión profunda y significativa epitelial, derivada de la pérdida de sustancias de la piel o la mucosa estomacal. Poseen distintos orígenes, dependiendo de cada persona que lo padezca y su historial médico propio, por eso pueden encontrarse en múltiples partes del cuerpo. Aunque por lo general se deriva de algún desequilibrio entre los factores protectores o defensivos del organismo, siendo las más comunes las úlceras estomacales o del duodeno.

Son también llamadas llagas por el aspecto que presentan, el cual es una inflamación rojiza que muestra a la carne viva rodeando un hueco que puede ir aumentando su tamaño y llenarse de pus, mientras más tarde en ser curado y cicatrizado.

Tipos de úlceras y sus características

Como pudiste leer, las úlceras se generan en muchas partes del organismo y del cuerpo, por ello hemos traído una lista con los tipos de úlceras que existen y qué es lo que las distingue.

1. Según su origen cutáneo y extensión

Esta clasificación hace referencia al tamaño y la profundidad que la afección ha causado en los tejidos. Vamos a conocer qué tipos de úlcera existen dentro de este criterio.

1.1. Úlceras de grado 1

Estas son denominadas úlceras en fase inicial y es la más leve de todas. Por ende, son las más fáciles de tratar, pero al mismo tiempo tienen la peculiaridad de ser las más difíciles de detectar, esto se debe a que a pesar de presentar un dolor distinguible y enrojecimiento en la zona afectada, no es lo suficientemente fuerte como para alertar a la persona que lo padece. Así que pueden convertirse en úlceras de grado 2 en un tiempo bastante rápido.

1.2. Úlceras de grado 2

Se caracterizan por ser más graves que las úlceras de grado 1, ya que representan una pérdida del tejido superficial de la piel o la zona afectada y por ende, se presenta un nivel de dolor más alto. El tratamiento más indicado para tratar con este tipo de llagas, así como las de grado 1 es tomar Mepentol cada 12 horas, hasta que la herida esté por completo curada.

1.3. Úlceras de grado 3

En estas llagas, la extensión de pérdida de tejido es mucho mayor, llegando al punto en que se va creando el hueco en la piel que se pueden ver en las úlceras de mayor gravedad. Estas son más difíciles de tratar ya que el daño es más severo, no solo hay enrojecimiento de la piel, sino que puede estar expuesta a infecciones.

1.4. Úlceras de grado 4

Son las más severas de todas, es la fase final de la úlcera en donde la extensión de la pérdida de tejido es clínicamente significativa y la profundidad del daño puede llegar hasta dejar al descubierto el hueso o el interior del órgano.

En este grado se muestran daños estructurales en los tejidos infectados y ser un peligro para la vida del paciente. Son muy comunes de observar en personas que sufren de alguna limitación en su movilidad. Para eliminarlas, es necesario que la persona se someta a una operación y posiblemente a cirugía plástica reconstructiva.

2. Según su origen

En esta clasificación podemos ver las úlceras según el lugar en que se desarrollan en el cuerpo de las personas que padecen esta afectación.

2.1. Úlceras pépticas

Son las más comunes de todas, conocidas por afectar en la mucosa del estómago o la del duodeno (llamadas úlceras gástricas y úlceras duodenales respectivamente) y en casos más particulares, se pueden desarrollar en el esófago en aquellas personas que sufran de alguna enfermedad en el mismo.

Estas se producen por una bacteria llamada Helicobacter pylori, aunque también existen casos en que su origen se deba al abuso de antiinflamatorios y aspirinas, consumo de alimentos picantes o cafeína y como consecuencia de un estilo de vida agitado. Pueden ser tratadas de manera efectiva con tratamiento médico o con una intervención quirúrgica en casos más graves, como orificios profundos en el estómago y perforaciones en el duodeno.

2.2. Úlceras por presión

Estas se desarrollan como producto de la presión continua y prolongada que se tiene sobre una zona del cuerpo, causando una rotura del tejido de la piel y la cual puede ir agravándose de manera progresiva y agresiva. Las más comunes de observar son en el área del sacro o las piernas debido a la inamovilidad de personas que están en cama por algún tratamiento médico o enfermedad que limite sus movimientos.

Otra causa más común es la de un problema de circulación en la zona afectada, causando lesiones cutáneas. Aparecen con más frecuencia en personas que tienen problemas venosos en las piernas o que llevan un estilo de vida sedentario.

2.3. Úlcera bucal

Son otras de las más comunes en las personas, son vistas como llagas de color amarillento y bordes rojos que se alojan en el tejido interno de la boca, como en las mejillas, detrás de los labios e incluso en la lengua. Estás relacionados a múltiples causas cotidianas como una mala alimentación, ingesta de comidas altas en azúcar, poca higiene bucal, infección por candidiasis, hasta causas más graves como el virus del herpes.

2.4. Úlceras venosas

Este tipo de úlceras es provocada por el deterioro del sistema circulatorio de la persona, como producto de alguna enfermedad venosa previa. El tratamiento indicado es uno de los más complejos y tardíos de todos, ya que se necesita del apoyo de vendajes elásticos para que la persona pueda ser capaz de moverse y los cuales deben ser usados durante un mes o un año dependiendo de la gravedad de la úlcera.

Por otra parte, es necesario que el paciente cambie drásticamente su estilo de vida por uno más activo y que comience una dieta más saludable, eliminando por completo los alimentos grasos y el consumo de cafeína.

2.5. Úlceras genitales

Pueden observarse estas llagas en el tejido superficial o interno de la vagina, el pene y en el escroto y están relacionadas con la presencia de una infección grave o de una enfermedad de transmisión sexual, siendo la más común el herpes (VPH) o la sífilis. Al principio se puede observar una sola úlcera indolora en algunos casos, mientras que si se trata de una infección fuerte, se suelen observar múltiples llagas molestas. En cualquier caso, es de suma importancia tratarlos con rapidez, ya que se pueden contagiar a la pareja sexual.

Las mismas por lo general vienen acompañadas de otros síntomas que si son más notorios como el cambio de flujo vaginal, secreción por la uretra, olor más fuerte y molesto. También se pueden presentar fiebres o malestar general.

2.6. Úlceras arteriales

Son más difíciles de tratar y curar que las úlceras venosas, ya que se tratan del deterioro de las arterias del paciente, cuyo funcionamiento está ligado al funcionamiento del corazón. Por ello, se consideran las más graves y dolorosas de todas.

2.7. Úlcera corneal

Se desarrollan como consecuencia de una infección, lesión o traumatismo ocurrido en la capa externa del ojo (la cual sirve como protección del ojo contra agentes externos), así como producto de una inflamación de la córnea. Por lo general estas causas deben su origen al uso prolongado de lentes de contacto, mal posicionamiento, poca higiene o mal uso de los mismos.

2.8. Úlceras mixtas

Son las menos frecuentes de todas y al mismo tiempo son casi imposibles de sanar ya que representa una combinación del deterioro arterial y venoso de las personas, aunque sí existe tratamiento. Afectando así no solo al sistema circulatorio sino que pone en riesgo la salud cardíaca y el funcionamiento adecuado de los órganos.

2.9. Úlceras diabéticas

Como su nombre lo indica, son úlceras que aparecen por lo general en el pie, en pacientes con historial de diabetes. Se consideran una de las más complicadas de tratar y son muy agresivas, ya que tienden a perforar las capas de la piel con mucha facilidad y rapidez, hasta exponer el hueso, por lo que poseen una gran profundidad, a pesar de que no se perciba a simple vista, sino que se observan como pequeñas llagas superficiales.

Es también difícil de detectar en un primer momento por parte del paciente, ya que no se presenta ningún tipo de dolor y la sensibilidad del tacto del pie se sigue conservando, es decir que, la úlcera puede estar en un estado avanzado y grave sin ser notado en absoluto.

2.10. Úlceras rectales

Esto ocurre debido a una enfermedad en particular denominada síndrome de la úlcera rectal solitaria, que consiste en la aparición de múltiples llagas en el recto y son ocasionadas debido al estreñimiento crónico. Se pueden hacer notar cuando aparece sangre en las heces y dolor intenso al evacuar.

2.11. Úlceras Iatrogénicas

Este es un tipo de úlcera que se desarrolla en ambientes hospitalarios y que por lo general no aparecen de otra manera. Se debe a infecciones en heridas abiertas o pequeñas causadas por la baja crónica de defensas del sistema inmunológico, por lo que necesitan de tratamiento antibiótico para erradicarlo.

2.13. Úlceras oncológicas

Estas clases de úlceras son el resultado de la presencia de cáncer o tumor en el organismo y precisamente por su origen son casi imposibles de curar por completo. Se distinguen del resto de las úlceras porque esta crece es en expansión y no en profundidad, además de que el tratamiento principal consiste en aplicar productos no agresivos para mantenerlas limpias.

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Enfermedad
María González Sanz

María González Sanz

Médico de cabecera

María nació en Terrassa en 1992. Es Graduada en Medicina por la Universitat de Barcelona, y actualmente está realizando el periodo de residencia como especialista en Medicina Familiar. Escribe en EstiloNext semanalmente enriqueciendo nuestro contenido con temas médicos de gran interés.