Los 15 rasgos de las personas egocéntricas

A veces alguien puede parecer que tiene la autoestima alta, cuando en realidad tiene una personalidad que tiene más que ver con el egocentrismo.
Personas egocéntricas

¿Alguna vez has conocido a una persona que tenga aires de grandeza? Que tenga un carácter punitivo, le guste criticar a los demás y no pueda nada más que hablar de sí mismo, haciéndose destacar ante los demás (en ocasiones con métodos cuestionables).

Muchos pueden justificar este comportamiento alegando que esa persona no es más que alguien ambicioso, que tienen sus objetivos muy en claro y una confianza en sí mismos casi envidiables.

Sin embargo, ¿crees que es necesario pasar por encima de los demás para demostrar tu valor?

Esta es un rasgo característico de las personas egocéntricas, ya que tienen la creencia de que el mundo gira a su alrededor y por ello mantiene a su audiencia imaginaria en todo momento consigo. Como si rigiesen el mundo con tan solo parpadear.

Si conoces a alguien con este tipo de comportamiento o sientes que alguna vez te has inclinado hacia estos, entonces no te pierdas este artículo donde hablaremos de las personas egocéntricas y cuáles son sus rasgos principales.

¿Qué es la personalidad egocéntrica?

El egocentrismo se basa en un conjunto de cualidades, comportamientos y conductas que todos poseemos, el cual es más notorio durante los primeros años de la infancia (como instinto de supervivencia) y en la adolescencia (donde se busca la construcción de la identidad propia) y la cual suele disminuir a medida que crecemos. Aunque es cierto que solemos guardar dentro de nosotros algunos atributos egocéntricos que nos permiten tener nuestras prioridades en alto, así como elevar la confianza propia.

Sin embargo, la personalidad egocéntrica es uno de los tipos de conductas que pueden desarrollar las personas que tienen una distorsión significativa de su influencia en el mundo. Suelen tener conductas arrogantes, agresivas, oposicionistas, humillantes, son poco empáticos y poseen deseos de grandeza y creencias de superioridad frente a otros, al punto en que sienten que pueden intervenir en la vida de los que están a su alrededor.

Rasgos característicos de las personas egocéntricas

Conoce los rasgos que poseen este tipo de personas para que puedas identificarlas fácilmente.

1. Sentimientos de omnipotencia

Este es el rasgo más resaltante de las personas egocéntricas y la cual hace referencia a esas creencias de grandeza y poder que poseen, por los cual se sienten invencibles, poderosos y que pueden influir en la vida de los demás con gran magnitud. Además cree que sus problemas son más importantes que los demás, sus opiniones son las únicas correctas y sus actos jamás pueden ser juzgados por otros que no sean ellos mismos, aún así se sienten con la autoridad de criticar a los que están a su alrededor.

2. Distorsión de la imagen propia

Como mencionamos anteriormente, algunos pueden creer que sus rasgos no son más que una elevada autoconfianza, pero esto es por completo erróneo, ya que la percepción que tienen de sí mismos es exagerada irrealista en algunas ocasiones. Por ejemplo, dicen que son expertos en hacer ciertas cosas, cuando en realidad no saben nada sobre ello.

3. Necesidad de admiración

La realidad de las personas egocéntricas es que se sienten contínuamente inseguras y dudan de todo lo que están a su alrededor, aunque por supuesto no son capaces de admitirlo o creen que hay algo mal con su alrededor que los está afectando. Por lo que siempre van en búsqueda de atención, recurriendo a personas a las cuales puede manipular o engañar para que estén todo el tiempo alabandolos, admirándolos, reforzando su falta autoconfianza o hagan lo que ellos dicen sin ninguna objeción.

4. Falta de empatía

Como están en la permanente búsqueda de engrandecerse, no tienen tiempo, ni tampoco el más mínimo interés en mostrar empatía hacia los demás. Así que no verás a una persona egocéntrica preocuparse por los problemas de los demás, por apoyarlos, por celebrar con ellos sus triunfos o por demostrar cariño sin obtener nada a cambio (o por lo menos no lo harán de manera real)

Ya que es posible que finjan ser empáticos y ayudar a los que están a su alrededor siempre y cuando eso les beneficie, se lo agradezcan con creces o pueda presumir ante las personas sus ‘buenas acciones’.

5. Incapacidad de reconocer las cualidades de los demás

Si no tienen capacidad de sentir empatía por las personas, mucho menos sentirán la necesidad de reconocer sus talentos, habilidades o logros, pues las personas egocéntricas siempre encontrará algún punto negativo o debilidad para criticarlos, desacreditarlos o minimizar sus objetivos cumplidos.

Pueden incluso, como en el caso anterior mencionado, hacerle creer a la persona que tienen su total apoyo y ‘ayudarlos’ solo para después robarse el crédito del éxito o en el caso contrario, culpar a la persona por completo de su fallo.

6. Hablan de sí mismos siempre

Esto no es de extrañarnos, teniendo en cuenta todo lo que hemos descrito, sin embargo no creas que se trata solo de colocarse en primer lugar de todo el momento, sino que su vocabulario parece estar compuesto solo por la palabra ‘yo’. En cada oración que dicen son sujeto, verbo y predicado, no hay espacio para que los demás tengan un papel y si lo hay, no posee ninguna relevancia en comparación a ellos.

El mayor problema radica en que, si otra persona les señala esta conducta o trata de anteponerse, es duramente castigado y rechazado, hasta el punto de incluso hacerlos sentir culpables por poca comprensión. Es decir, tienen la capacidad de cambiar las cosas a su favor utilizando chantaje emocional.

7. Falsa autoconfianza

Todos estos sentimientos y creencias de grandeza no es más que un ‘mecanismo de defensa’ para ocultar el hecho de que se sienten expuestos y vulnerables ante los demás, en especial en situaciones que no pueden controlar o de las cuales no tienen conocimiento o habilidad alguna. Así que su mejor arma es aparentar superioridad y asegurar que por sus tantas capacidades, ese asunto no es de su incumbencia, sólo para librarse del mismo.

De manera que a pesar de que en el exterior lucen seguros de sí mismos y pueden persuadirse de sus palabras, en realidad tratan de escapar de su realidad de inseguridad. Esta acción es conocida como autoconfianza artificiosa, donde se convencen de sus creencias que se les hace fácil hacer que los demás también lo crean.

8. Hipersensibilidad a la evaluación de los demás

Por su creciente inseguridad y el extremo cuidado que dedican a que esta no sea percibida, las personas egocéntricas se ven seriamente afectadas cuando se les hace algún tipo de comentario que ellos interpreten negativo. Bien sea por algún insulto a las capacidades que suelen pregonar, una crítica a su trabajo o un señalamiento hacia una actitud no grata, pueden exagerarlo y sentirlo como un ataque directo hacia ellos.

De manera que pueden crear un berrinche, responder con un ataque más agresivo o hacerse las víctimas para torcer la situación a su favor.

9. Autoestima excesiva

¿Aún teniendo tantas dudas sobre sí mismos son capaces de tener una alta autoestima? Por supuesto, pero de nuevo no te dejes llevar por las apariencias pues, donde ellos se ven casi como un modelo a seguir de confianza propia, esto no es más que una fachada creada gracias a la autoconfianza artificiosa. En realidad solo utilizan esta apariencia para alejar las sospechas de los demás en cuanto a la verdad detrás de su comportamiento.

10. Tendencias exhibicionistas

Las personas egocéntricas no tienen ningún tipo de restricción para exponerse a sí mismos, todo lo contrario, mientras más sea visto mejor para ellos, de esta manera pueden recibir todos los elogios y la admiración que necesitan con desesperación. Por lo que hacen todo lo posible por llamar y acaparar la atención generada o no por ellos, pero si eso les permite de alguna forma influir en las ideas o acciones de los demás, entonces han ganado la lotería.

Es un punto extra que no desaprovecharán, razón por la cual es común ver a estas personas ocupando cargos donde deban tomar decisiones que de alguna manera afecten a los demás, como figuras del entretenimiento u otra ocupación que los acerque al público y les permita tener toda su atención.

11. Manipulación o chantaje emocional

En este tema son bastante diestros, ya que para obtener tanto interés por parte de quienes lo rodean, es necesario manipular sus sentimientos para su conveniencia propia y es por eso que todas las acciones que realizan (incluso las de falsa benevolencia) es solo una estrategia para obtener lo que quieren a cambio.

También recurren al chantaje emocional para reforzar su autoestima frágil y hacer que los demás no desvíen la atención de sus necesidades de recibir halagos de manera incondicional por cualquier medio.

12. Pobres relaciones interpersonales

Sin embargo, no todas las personas están dispuestas a entregarle su dedicación eterna o a soportar sus caprichos, por lo que, a pesar de ser grandes expertos en llamar la atención y manipuladores emocionales, tienen pocas personas a su alrededor y no suelen mantener relaciones de calidad por mucho tiempo, tanto en la esfera de amistad como en la íntima e incluso en la familiar.

En este sentido, sus relaciones tienden a ser superficiales y casuales.

13. Enorme ambición y expectativas no realistas

Como se auto convencen de que son capaces de hacer miles de cosas a la perfección y que son la mejor opción para cualquier cosa, suelen tener objetivos irreales que, cuando no son capaces de cumplirlos, tienden a culpar a los demás de su fracaso e incluso al ambiente mismo.

Aunque por lo general los ves yendo en pro a metas mucho más ambiciosas, donde puedan tener una posición privilegiada, de poder, con una economía elevada y un estatus social alto.

14. Envidia oculta

No es inusual que estas personas se estén comparando todo el tiempo con los que están a su alrededor para asegurarse que son mejores y más valiosos que ellos. Pero la realidad es que suelen sentir envidia de sus logros, capacidades e incluso personalidades, aunque ese entendimiento solo ocurra en su inconsciente.

Razón por la cual siempre tienen algo negativo que decir, mientras que ellos solo aceptan cosas positivas para sí mismos.

15. Soledad y pesimismo

Debido a todo lo anterior mencionado, no es inusual que estas personas se mantengan solitarias la mayor parte de su vida, aunque ellos lo cataloguen como ‘no necesitar del estorbo de los demás’ porque son capaces de defenderse y brillar por sí mismos, cuando su situación es que pocas personas quieren pasar tiempo con ellos.

Y, como sienten que no necesitan de la ayuda o de la relación con sus pares, mantienen dentro de sí mismos sentimientos de pesimismo intenso, tristeza y rechazo de los demás.

Así que ya sabes si te encuentras con alguien que tenga ‘ínfulas de realeza’, ya conoces la verdadera razón tras ello.

Elvira Cuesta

Elvira Cuesta

Psicóloga clínica

Elvira Cuesta (Madrid, 1994) es Graduada en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid y es Máster en Psicología General Sanitaria por la Universidad de Barcelona. Está especializada en periodismo científico, y es colaboradora habitual en revistas como EstiloNext y AZSalud.