Las 12 habilidades comunicativas más importantes

La comunicación es una parte vital para las relaciones humanas pero... ¿sabes comunicarte bien?
Habilidades comunicativas más importantes

¿Sabías que dependiendo de la forma en que nos comunicamos se forma la calidad de nuestras relaciones y hasta nuestro camino profesional?

La comunicación es una parte fundamental de las personas para poder expresarse, no sólo para manifestar sus opiniones o ideas, sino para externalizar sus sentimientos y que puedan ser conocidos por los demás. Sin embargo, no siempre es fácil comunicarnos, pues en ocasiones lo que decimos y cómo lo decimos es fácilmente malinterpretado, causando conflictos o heridas sin intención.

Por este motivo, la comunicación puede ser un arma de doble filo, con la cual es posible alcanzar una convivencia positiva y fomentar buenos tratos o, por contra, puede ser utilizada para conveniencia propia y generar problemas. Para comunicarnos de buena manera es necesario desarrollar unas cuantas habilidades comunicativas. ¿Sabes cuáles son?

Te invitamos a seguir leyendo el siguiente artículo, donde hablaremos de las habilidades comunicativas más importantes y por qué es importante desarrollarlas.

¿Por qué es importante desarrollar habilidades comunicativas?

Estas habilidades comunicativas se definen como un conjunto de aptitudes personales enfocadas en la expresión lingüística que se forman para poder manifestar un mensaje a una persona, creando a su vez la oportunidad de generar una interacción con la misma y asentar las bases de una relación. Una buena comunicación permite además llegar a acuerdos funcionales, mostrar cordialidad, comprender instrucciones, inspirar a otros y resolver dudas.

Solamente basta con escuchar y hablar, ¿sencillo no es cierto? No del todo, lo cierto es que la comunicación, por simple que parezca, es todo un proceso difícil de entender y manejar, puesto que en ocasiones los diálogos no tienden a fluir de la manera esperada, tendemos a trabarnos o a reprimir opiniones que terminan por entorpecer toda comunicación efectiva.

Por otra parte, puede suceder que las personas tiendan a elegir un tipo específico de comunicación con el que solo busquen beneficios egoístas, en lugar de generar una buena interacción. Este es el caso de las personas agresivas o pasivo-agresivas, que tienden a manipular a los demás a través de la victimización o la acusación en sus discursos.

Una buena comunicación nos permite no solo generar vínculos importantes, sino que adquirimos un buen trato de vuelta, ocasionando respeto, amabilidad, comprensión y empatía mutua, que en un futuro permitirán la facilidad de tratos y una mayor apertura de negociaciones favorables.

Habilidades de comunicación más importantes

A continuación conocerás cuáles son las habilidades comunicativas que siempre debes tener presente, de manera que puedas reconocer cuáles son las que mejor utilizas y cuáles necesitas trabajar.

1. Escucha activa

Para aprender a comunicarnos primero es necesario saber escuchar, y no nos referimos solamente a oír lo que una persona tiene que decir, sino a prestar atención a su discurso, vigilar sus expresiones y empatizar con sus sentimientos.

Además, es importante no juzgar y no superponer las opiniones personales, por el contrario, hay que procurar mantener una posición neutral, permitir que la persona se desahogue por completo y brindar una opinión que ayude a resolver el problema.

2. Asertividad

La asertividad es el punto mayor de las habilidades comunicativas, ya que permite expresarnos de forma correcta sin ofender o insultar y defendiendo nuestro punto al mismo tiempo. Esto se logra mezclando el discurso con el respeto, la coherencia y la veracidad de los hechos.

Todo esto ayuda a expresar una opinión o transmitir una crítica sin imprimir crueldad en lo dicho, sino ofreciendo una observación constructiva que, aunque no sea del agrado de la persona, no lo tomará como un ataque personal y podrá mejorarlo.

3. Hablar de forma clara y precisa

Dar ‘muchas vueltas al asunto’ puede hacer parecer que buscamos una excusa para justificar un acto, una mentira o una clara muestra de inseguridad que otros pueden aprovechar negativamente. Por ello es mejor hablar de manera concisa y directa, así no quedarán ningunas dudas que generen malos entendidos. Pero para lograrlo es necesario controlar los sentimientos para evitar los nerviosismos y la ansiedad, aumentar la confianza propia y trabajar en la elocuencia para captar la atención de los demás.

4. Empatía

La empatía es la clave para mantener buenas relaciones interpersonales e íntimas, pues permite ganar la confianza de los demás, gracias a que se sienten comprendidos y, por ende, asegura una convivencia adecuada con los mismos.

No importa que no se haya pasado por una situación parecida o que conozcas la situación a detalle, basta solo con escuchar a la persona y no juzgarla, pensar un momento en la profundidad de sus sentimientos, en cómo se ve afectado y qué puede servir para ayudar a solucionarlo.

Empatía

5. Expresión no verbal

La expresión no verbal puede decir mucho más de nosotros que nuestras propias palabras, ya que nuestro rostro no puede ocultar lo que sentimos en realidad, pues en él se reflejan perfectamente nuestros gestos y expresiones. A través de estos se puede conocer la actitud de las personas y sus estados emocionales.

Por ello, podemos observar qué tan sinceras son las personas en sus discursos, si están mintiendo, si se sienten como manifiestan o si están inseguras acerca de lo que están diciendo.

6. Capacidad de negociación

Muchos pueden asociar la capacidad de negociación con una especie de estafa o búsqueda de intereses propios, pero eso no es del todo cierto. La capacidad de negociación nos permite llegar a acuerdos con otras personas cuando tenemos diferencias de opiniones, ideas o sentimientos, de manera que se pueda alcanzar una resolución que beneficie a todos.

De esta manera, los conflictos pueden resolverse y se aprende una valiosa lección que puede ser aprovechada en un futuro, con la finalidad de evitar molestias o confusiones que desencadenen problemas mayores.

7. Postura positiva

Tener una actitud positiva es una de las herramientas más apreciadas para la interacción social, ya que te muestra más accesible para que los demás te conozcan y, por ende, es fácil que se acerquen a ti. Para ello debes tener la capacidad de enfrentar los problemas en lugar de huir de ellos, de tomar lecciones después de cada caída, de ser valiente para volver a hacer algo y de observar los elementos buenos en cada momento.

Esto ayuda en gran medida a mantener una perspectiva abierta ante los conflictos y a manejar de forma más efectiva las negociaciones, ya que siempre se está enfocado en avanzar y en lograr un punto de equilibrio entre ambas partes.

8. Apertura

Tener una mente abierta ayuda a tener una mejor adaptación a cualquier ambiente y entorno, pues permite que las diferencias que existen en los gustos o en la forma de ver la vida de las otras personas que nos rodean no sean un obstáculo insalvable.

Además, genera la posibilidad de entender cosas que son desconocidas o puntos de vistas diferentes, a pesar de que no concuerden por completo con el propio, sin generar ninguna especie de conflicto u ofensa.

9. Aceptación y feedback

Esto hace referencia a que es necesario mostrarle a la otra persona que se ha tenido una adecuada recepción de su mensaje a través de una respuesta a su dilema. De esta manera, la otra persona se siente realmente escuchada, comprendida y aceptada. Por supuesto, hay que tener en cuenta lo que se va a responder, teniendo una relación con el tema expuesto y que pueda generar una solución o un entendimiento a la otra persona.

Por ello, que hay que recordar ser respetuosos y sensibles con su situación y además evitar anteponer nuestras creencias u opiniones personales, para que sea una réplica imparcial.

10. Lectura y escritura

Leer y escribir mejora nuestra manera de comunicarnos, no hay ningún mito en ello. Esto se debe a que gracias a la lectura es posible desarrollar y ampliar nuestro vocabulario, acceder a grandes informaciones y conocer diferentes situaciones que ayudan a comprender el mundo.

Así pues, con la escritura podemos tener un medio de comunicación no oral, y no por ello significa que debemos ser descuidados o más flojos a la hora de expresarnos, pues tenemos el reto de plasmar emociones y vivencias a través de la veracidad y el respeto.

11. Paciencia y respeto

De nada sirve tener un gran desarrollo cognitivo de las habilidades comunicativas si al momento de llevarlas a cabo no poseemos la capacidad de mostrar paciencia y respeto ante los demás. Hay que recordar que cuando se trata de comunicar nuestros sentimientos o manifestar una opinión, tenemos el reto de exponernos y por ende terminamos siendo vulnerables, por tanto es de agradecer que tanto nuestro interlocutor como nosotros mismos mantengamos una actitud cordial y constructiva.

Por otro lado, no siempre nuestras respuestas son bien recibidas en un primer momento, no necesariamente por ser recibidas como un ataque, sino porque no son entendidas por completo, así que es necesario a veces repetir el mensaje o expresarlo de otra forma, siempre desde los buenos modales.

12. Credibilidad

Hablar siempre con la verdad por delante es una buena idea. Incluso cuando somos honestos sobre ignorar un tema o no encontrar una respuesta favorable, mostrar coherencia entre lo que decimos y expresamos es una muestra de interés real, en lugar de parecer que tenemos un interés egoísta o pedante detrás.

Al igual que la empatía, la positividad y la apertura, la credibilidad genera confianza y en consecuencia existe una mayor receptividad con las personas con las que nos comunicamos.

Elvira Cuesta

Elvira Cuesta

Psicóloga clínica

Elvira Cuesta (Madrid, 1994) es Graduada en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid y es Máster en Psicología General Sanitaria por la Universidad de Barcelona. Está especializada en periodismo científico, y es colaboradora habitual en revistas como EstiloNext y AZSalud.