Las 6 etapas de la infancia (y sus características principales)

La infancia es considerada como uno de los períodos más importantes para la evolución del ser humano.
Etapas de la infancia

Desde el momento en que nacemos, estamos trabajando para convertirnos en una persona más completa, desarrollándonos día a día.

Cada ser humano, desde que es un bebé pequeño intenta aprender y adaptarse lo mejor posible al mundo que lo rodea, a interactuar con las personas a su alrededor y buscar su propio sitio en este vasto espacio. Por supuesto todo eso lo hace en un primer momento de manera intuitiva, pero luego se ve ayudado por la estimulación que recibe de sus padres y la educación que es brindada por sus cuidadores.

Muchas cosas ocurren durante esta etapa de la vida humana de manera increíble e incluso sorprendente, ya que causan un impacto significativo y muchas veces irreversible en los niños. Es por ello que es considerada como una de las más importantes en el desarrollo de las personas y por el cual debemos tener un gran respeto, admiración y preservar su cuidado.

Justamente teniendo en cuenta todo ello, en este artículo hablaremos sobre las etapas que comprenden la infancia y las características principales de cada una.

¿Qué es la infancia?

Pero antes de entrar en tema, primero definamos a este período de la vida. La infancia se define como el proceso de desarrollo del bebé desde el 0 año de vida hasta los 12 años cuando comienza la etapa de la pubertad. Esta fase está compuesta a su vez por todo un procedimiento complejo de aprendizaje y estimulación, en la cual el niño se va adaptando al mundo que lo rodea.

Comenzando con el aprendizaje de sus habilidades propias (motrices, cognitivas, emocionales y psicológicas) hasta la capacidad de expresar dichas habilidades en el entorno donde se desenvuelve (comunicación, interacción, sociabilidad, resolución de problemas básicos).

La primera y la segunda infancia

Existen teóricos que definen así a las etapas de la infancia, comprendidas en: primera infancia (0-6 años de edad) y segunda infancia (6-12 años de edad) en la cual suceden múltiples cambios en las esferas fisiológicas, emocionales, lingüísticas, psicológicas y emocionales del niño, dependiendo de su estadío de desarrollo propio.

Para luego asentarse en la adquisición de habilidades mayores, como lo son la autonomía, independencia, concepto de identidad propia, capacidad de socialización y expresión.

1. Primera infancia

Como ya mencionamos, esta se caracteriza por ocurrir durante los 0 a 6 años de edad de la vida de los niños. Sin embargo, a su vez se divide en dos fases, que se comprenden desde los 0 a 3 años y los 3 a 6 años de edad.

1.1. Primera infancia, fase inicial

Durante la primera fase, el niño comienza a adquirir la información masiva que le llega desde el ambiente. Forma sus primeros lazos afectivos con sus padres, en especial con la madre a partir del vínculo simbiótico. Su desarrollo depende por completo de la estimulación recibida a partir del juego y los mimos.

Tienen una percepción de sí mismos muy egocéntrica, es decir, no tienen en consideración a los demás. Su lenguaje es muy básico, comenzando por utilizar un método telegráfico, disfruta de satisfacer su curiosidad al explorar todo lo que esté a su alcance y se inclina más hacia el juego en solitario, ya que no le gusta compartir sus cosas con los otros.

1.2. Primera infancia, segunda fase

Al llegar a esta fase, comprendida entre los 3-6 años, el niño tiene varios cambios radicales. Por ejemplo, comienza a adquirir las habilidades de la teoría de la mente. Es decir, es capaz de utilizar su imaginación y su intelecto para comprender que otras personas pueden pensar, sentir y tener otras creencias, así como ellos mismos. Por lo que comienzan a dejar un poco su lado egocéntrico y se inclinan por relacionarse con sus pares a través del juego.

Además empiezan a tener un mejor manejo y fluidez del lenguaje y las expresiones comunicativas, las propiedades y características de los objetos a su alrededor. Diferenciar las características de las personas, adquiere sentido de autonomía y mejor control de su motricidad, incluyendo la capacidad de controlar esfínteres.

2. Segunda infancia

La última fase de la infancia, la cual comprende los 6-12 años de edad donde se marca el final de la niñez y el comienzo de la adolescencia.

Durante esta etapa los niños adquieren el pensamiento abstracto y las operaciones concretas, el cual le otorga las habilidades de organizar sus ideas, utilizar su razonamiento para solucionar problemas y discriminar actos correctos de incorrectos. Así mismo tienen la capacidad de comprender las emociones, manejarlas y expresarlas a través de un mejor manejo de la comunicación oral y escrita.

A su vez adquieren mayor control sobre su motricidad fina y gruesa, por lo que su movilidad ha aumentado y pueden experimentar actividades más desafiantes y complejas. Por otro lado, adquieren un sentimiento de valor sobre la amistad y van en búsqueda de nuevos compañeros para compartir.

Etapas de la infancia y sus características principales

Por otro lado, existen los teóricos que definen de una manera más detallada las etapas de la infancia, las cuales conocerás a continuación.

1. Período intrauterino

Se comprende desde el momento de la concepción hasta el alumbramiento de la madre, es decir, alrededor de 40 semanas. Por la que, se incluye el período precoz fetal (cuando los bebés nacen antes de tiempo o parto prematuro) y el período fetal tardío (quienes nacen algunas semanas después de la fecha límite).

Durante esta etapa se centran en el proceso de formación del feto y el desarrollo completo de los sentidos del bebé. Los cuales pueden ser estimulados por la madre, el padre y quienes lo rodean a través del sonido y que, en el futuro formarán parte de la memoria autobiográfica.

Por lo que el bebé puede aprender, desde el vientre, del mundo que próximamente lo rodeará a través de las experiencias sensoriales que les brinde su madre.

2. Período neonatal

Esta es la etapa más corta del desarrollo infantil ya que se comprende desde el nacimiento hasta los 28 días o el mes completo de nacido. Pero representan las semanas más importantes de la adaptación del bebé al mundo.

Durante esta el bebé comienza a comunicarse con los seres humanos a través de sonidos de balbuceo y el llanto para expresar sus necesidades, que no pueden ser resultas por sí mismos. A su vez, deben iniciarse las primeras estimulaciones motoras, como el instinto de marcha, patadas y el instinto de succión para alimentarse.

Finalmente, se pueden ver el crecimiento del resto de su cuerpo a excepción de su cabeza, adquiere más peso y fuerza muscular. Un dato curioso es que se cree que en esta etapa y hasta algunos meses más, los bebés son capaces de discriminar diferentes idiomas.

3. Período de lactancia

También conocido como período postneonatal, es también una de las etapas más cortas de la infancia, ya que comprenden desde le mes de nacimiento hasta el primer año de vida. En estas lo cambios son más evidentes a la vista, como el crecimiento muscular de los niños, la definición de los rasgos del rostro y las muestras de comportamiento propio.

Comienzan a adquirir una mejor comprensión del mundo que los rodea a través de su vínculo materno, cómo la madre responde a sus exigencias y la forma en que el padre se involucra en su desarrollo. La lactancia en esta etapa se considera esencial, no solo como primera forma de alimentación, sino como canal de comunicación afectivo.

4. Período de la primera infancia

Ya hemos descrito de manera breve lo que trata este período de la niñez, sin embargo, esta solo se comprende por el estadio de los 0 a 3 años de edad. En las cuales los niños van mejorando su lenguaje, aunque todavía no es comprensible, comienzan a describir las cosas a su alrededor, aunque no de forma individual sino más bien generalizada.

El egocentrismo, como se habló previamente, es el centro del pensamiento de los niños, ya que no son capaces de comprender las creencias de los demás. Así mismo, la curiosidad es esencial durante esta etapa ya que les permite explorar y familiarizarse con su entorno. Convirtiéndose en su primera forma de aprendizaje, justo como lo indica el psicólogo y experto en desarrollo infantil, Jean Piaget.

5. Período preescolar

Esta etapa comprendería lo que antes describimos como la segunda fase de la primera infancia. Donde los niños comienzan a utilizar las habilidades de la Teoría de la mente y la cual los ayuda a generar relaciones con sus pares, así como la interacción con los otros, mientras van dejando atrás sus tendencias egocéntricas.

Se genera el proceso de mielinización del cerebro, el cual es la base para el desarrollo del pensamiento abstracto, lo cual incluye la capacidad de resolución de problemas, discriminación de actos correctos, seguimiento de normas y valores, mejora de la comunicación y mayor desenvolvimiento en tareas más complejas según su estadio de desarrollo.

6. Período escolar

Comprende la última etapa de la infancia, va desde los 6-12 años de edad (por lo que se podría denominar como la segunda infancia) y la cual, como mencionamos marca el fin de la niñez para dar paso a la adolescencia.

En esta los niños son capaces de comprender conceptos más complejos y abstractos del mundo, significados lingüísticos mayores, utilizan mejor sus habilidades de comunicación oral y escrita, comprensión y análisis, control de movimientos finos y gruesos, capacidad de razonamiento y actuación, así como manejo de las emociones propios y entendimiento de las emociones de los demás.

Esto se debe a que ya existe una mayor comunicación del cerebro por completo, lo cual los ayuda a mantener un dominio más preciso de sus emociones en diferentes ambientes, analizar situaciones, enfocar la atención y tomar decisiones correspondientes a estas.

Uno de los grandes cambios es que los niños comienzan a tener una imagen más definida sobre sí mismos. Por lo que crean su concepto de identidad propia, adquieren confianza en el aprendizaje aprendido y el uso de sus nuevos conocimientos para aumentar su autoestima.

Sin embargo, también pueden encontrarse vulnerables ante los comportamientos negativos, las adicciones y las percepciones alteradas del mundo. En especial si no se encuentran en un entorno favorecedor o si su familia no muestra mucho interés en ellos. Los cuales se inclinan a llenar su vacío con experiencias poco positivas, que afectarán su futuro desarrollo emocional y psicológico durante la juventud y la adultez.

Para finalizar, cabe aclarar que no todos los niños tienen un desarrollo temporal similar. Algunos parecen tener más dominio temprano de sus cualidades, mientras que a otros puede llevarle más tiempo y trabajo de estimulación conseguirlo.

Pero por ello es que la infancia es una de las etapas más significativas del ser humano, pues es la base para alcanzar su desarrollo completo.

Elvira Cuesta

Elvira Cuesta

Psicóloga clínica

Elvira Cuesta (Madrid, 1994) es Graduada en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid y es Máster en Psicología General Sanitaria por la Universidad de Barcelona. Está especializada en periodismo científico, y es colaboradora habitual en revistas como EstiloNext y AZSalud.