Las 3 etapas de la adultez (y sus características principales)

La adultez es esa etapa donde finalmente debemos construir nuestro horizonte hacia el futuro. Pero, ¿en qué etapas se subdivide?
Etapas adultez

Crecer da miedo, eso es innegable, pero también es una etapa emocionante ya que tenemos a nuestro alcance diferentes oportunidades para dirigir nuestra vida según como hemos soñado hacerlo o en tal caso, experimentar unas cuantas veces para encontrar al fin el camino que queremos recorrer y en donde queremos asentarnos.

En definitiva, el ser adultos es toda una aventura, pero es una etapa en la cual debemos tener en mente un destino final al cual llamaremos eventualmente hogar. Aunque eso no nos impide salir de vacaciones de vez en cuando y seguir siendo, en cierto modo, niños que exploramos el mundo.

La adultez es el mayor cambio de todas nuestra vida, representa el fin de la juventud y el inicio de un capítulo mayor, con todas sus letras. Responsabilidades, autonomía, independencia, romance, obligaciones y familia, todas son cuestiones que caracterizan a la adultez. Sin embargo, también podemos decir que es la etapa perfecta donde podemos hacer y practicar lo que más nos gusta sin tener que pedir permiso y siendo consecuentes con nuestras decisiones pasadas, presentes y futuras.

Por ello, en este artículo hablaremos ahora sobre todas las etapas de la adultez y sus características principales que ahora rodean tu mundo o que te esperan muy pronto.

¿Qué es la adultez?

En teoría, la adultez es la etapa que prosigue luego de la adolescencia, marcando el fin de los cambios hormonales, físicos, emocionales y psicológicos para dar paso a la construcción del ser integral completo. Esto conlleva el asentamiento del sistema de creencias y valores personales, sentido de la responsabilidad, independencia financiera, desarrollo del compromiso, búsqueda del desarrollo profesional e inclinación por relaciones más estables, tanto en la esfera casual como en la íntima.

Esto es debido a todos los factores que comprende la etapa de la adultez en general, los cuales son: salud, condición física y emocional, relaciones y vínculos afectivos, dependencia e independencia, hábitos de vida y desenvolvimiento profesional. Cada uno, afectando directa e indirectamente la calidad de vida de la persona y su camino hacia ese futuro que alguna vez soñó en la juventud, tal y como señalaba el psicoanalista Erik Erikson.

Etapas de la adultez y sus características principales

Sin embargo, como la adultez se compone de cambios que giran alrededor de nuestra estabilidad, independencia y reproducción, hablaremos de estas tres etapas y sus características a continuación.

1. Adultez temprana

Se caracteriza por ser el período de tiempo comprendido entre el final de la adolescencia y antes de comenzar la adultez media, en un rango de edad entre los 21-40 años por lo que es uno de los estadios de desarrollo del ser humano más largos de todos. Aunque la mayoría de edad en todo el mundo está reconocida a partir de los 18 años cumplidos, según los expertos en desarrollo, la adultez comienza a los 21 años donde finaliza el período de adolescencia tardía, aunque hay quienes afirman que puede comenzar desde los 18 años.

En esta etapa los jóvenes se encuentran llenos de energía, expectativas con la vida y con un gran potencial creativo que están por desarrollar con el ingreso a la educación superior y la cual, eventualmente se convertirá en la carrera a la cual se dedicarán por el resto de su vida. Por lo que se encuentran emocionados con el descubrimiento de esta nueva faceta donde ya han dejado atrás la etapa de confusión para centrarse en su formación profesional.

Características de la adultez temprana

Como es una etapa bastante larga, comprenden diversas características que influencian en el desarrollo de su vida.

1.1. Independencia

En esta etapa se comienza a tener un primer acercamiento hacia la independencia. Si bien, algunos aún no se mudan de casa de sus padres, su independencia se puede observar en tener su economía propia (al comenzar a trabajar), responsabilidades en la contribución del hogar (como comprar comida, pagar la renta, etc.) independencia académica (al estudiar la carrera escogida) y promoción de sus habilidades desarrolladas en la adolescencia.

1.2. Fin del desarrollo físico

La adolescencia está conformada por miles de cambios en la figura de las personas, sin embargo, este desarrollo se detiene una vez alcanzada la adultez temprana. Aunque alrededor de la veintena de edad, las personas poseen mayor fuerza y tonificación muscular, por lo que su cuerpo es más ágil y resistente.

Por lo que hay que tener rutinas fijas de salud adaptables a la cotidianidad que se vive, como ejercicios físicos continuos, momentos de descanso y relajación, recreación, alimentación saludable y una buena calidad de sueño para que el cuerpo no solo repose, sino que se revitalice para el nuevo día.

1.3. Desarrollo cognitivo

En esta etapa, las personas son capaces de resolver problemáticas de gran complejidad y se ven expuestos a una mayor cantidad de obstáculos, que representan la manera en que logran la evolución de sus capacidades y la construcción de su ser integral. Aunque estos también pueden suponer una característica importante en el desarrollo de enfermedades psicosomáticas e incluso trastornos mentales.

Uno de los grandes ejemplos que podemos mencionar es el poco manejo del estrés, el desarrollo de ansiedad, fobias, distanciamiento o aislamiento social y en casos más graves, depresión. Esto se debe a que es justo en la etapa de la aultez temprana donde se manifiestan mayormente las enfermedades mentales.

1.4. Evolución social y afectiva

En cuanto al entorno social, este tiene un gran cambio y evolución en pro a lo que las personas consideran afines con sus preferencias. De manera que pueden reducir sus grandes grupos de amigos, por un círculo más pequeño y cercano, el cual puede construir durante sus estudios o su entorno profesional o incluirlos con sus amigos del pasado.

Mientras que la parte afectiva también tiene un cambio importante, mientras los jóvenes descubren su propio potencial individual, buscan tener relaciones que se adapten a su nuevo ritmo de vida. Por lo que pueden comenzar a experimentar con relaciones casuales (durante la edad de la veintena) o intentar una relación más íntima y comprometida donde formen una familia (en edad más adelante).

1.5. Establecimiento de la moralidad

En la adultez temprana se asientan las bases de las creencias propias, así como las opiniones y los valores morales, dependiendo de la forma en que se percibe el mundo mediante las experiencias vividas en la educación superior, en el ámbito profesional y en las nuevas relaciones interpersonales.

Por otra parte, estas pueden comenzar a establecerse tiempo después de experimentar conductas de riesgo o aventuras donde descargan toda la energía acumulada hasta que al fin se conducen a una estabilidad adecuada para ellos.

2. Adultez media

Esta se compone entre las edades de los 40 a los 60 años de edad aproximadamente, y es la etapa previa a la vejez, durante esta etapa las personas están centradas en su carrera profesional, la educación de sus hijos y preparándose para su futuro retiro, de manera que, algunos intentan por practicar actividades nuevas que les ayude a afrontar el final de su etapa laboral e incluso paterna.

Características de la adultez media

Durante esta etapa se siguen presentando nuevos cambios, pero esta vez que van en la culminación de un círculo ya vivido.

2.1. La nueva etapa de rebeldía

Solo que esta vez es conocida como ‘la crisis de la mediana edad’ donde algunas personas alrededor de la mitad de los 40 y los 50 años desean revivir sus mejores años de juventud, a través de las prendas que visten, la realización de actividades de riesgo, congeniar con personas más jóvenes (a veces con los amigos de sus hijos) o pasar demasiado tiempo en el mismo círculo que sus hijos. Comportamientos por completo atípicos de su edad.

Este proceso tiene lugar debido a la búsqueda de una nueva identidad propia, también es conocida como ‘midescencia’ proveniente del inglés (middlescence).

2.2. Desarrollo físico

Esta etapa se caracteriza por tener una especie de retroceso en cuanto a la fuerza y tonificación del cuerpo en dos direcciones: aumento de peso o disminución del tono muscular, mientras que en cuanto a la flexibilidad y elasticidad de la piel se va reduciendo, por lo que aparecen arrugas en el rostro, manos o pies.

A su vez, existe una degeneración en los sentidos sensoriales y psicomotrices, como pérdida de la vista, la audición o la coordinación, siendo necesarios el uso de aparatos de ayuda. Esto solo es indicio de que es necesario reforzar el entrenamiento físico, así como el mental para prevenir el desarrollo de enfermedades.

2.3. Desarrollo cognitivo

De igual manera que en lo anterior descrito, existe una prevalencia de disminución en cuanto a las capacidades cognitivas, las cuales van reduciendo su funcionalidad. Como lo es el caso de la memoria, atención y orientación. Así que es importante realizar actividades para fortalecer la agilidad mental y mantener a las neuronas activas, un buen ejemplo es la lectura, desarrollo de nuevas habilidades, juegos mentales y mucha actividad física.

2.4. Bases morales

Las bases morales aquí parecen tener dos vertientes, afianzar las reglas y valores según lo aprendido a lo largo de su vida y lo enseñado a sus hijos, mientras que, por otro lado posee mayor flexibilidad en cuanto a las nuevas creencias de su entorno y puede adaptarse a ellas. Esto se debe a que tienen mayor inclinación por la voluntad y el bienestar de las personas más que por lo que piensa de cómo estas deben vivir adecuadamente.

2.5. Relaciones afectivas

El tener a una persona en una relación estable puede ser esencial para tener un retiro estable y placentero, ya que se dedican a revivir la llama de las primeras etapas de la relación matrimonial e incluso del noviazgo. Mientras que esto es de vital importancia para una paternidad ideal, en la cual ambos progenitores estén de acuerdo en la mejor manera de criar a sus hijos y apoyarlos en lo que decidan hacer con sus vidas.

Y hablando de los hijos, estos se convierten en una gran parte de las relaciones afectivas, ya que el vínculo se refuerza de una manera mayor, así como con sus padres. Aunque sin embargo, estos deben prepararse para la inminente muerte de los mismos.

3. Adultez tardía

Finalmente hemos llegado a la última etapa de la adultez que sigue siendo controversial para algunos teóricos, quienes afirman que esta etapa se caracteriza por la vejez y es así como nombran este estadío o ‘ancianidad’ y la cual está comprendida luego de los 60 años de edad en adelante.

En esta etapa lo más importante es tener una estabilidad adecuada, que mantenga un equilibrio entre actividades relajantes y seguir con ejercicios físicos y mentales para que no exista una degeneración en estos aspectos. Además, los adultos mayores tienen más sensibilidad a sentirse solos o débiles, por lo que tener rutinas de entrenamiento cotidiano es lo más ideal para asegurar tener un estado de ánimo elevado y la misma confianza que hace años atrás.

Mientras que los lazos afectivos se inclinan más hacia el compromiso y el acompañamiento, por lo que disfrutan estar con su familia, pero también estar con amigos con quienes puedan compartir esta particular etapa de su vida.

La calidad de vida es ahora más importante que nunca, teniendo en cuenta esto, es necesario seguir manteniendo una alimentación saludable y muy nutritiva, de manera que pueda restaurarse la fuerza en los músculos y en los huesos, los cuales tienen a debilitarse y evitar la aparición de enfermedades graves como el cáncer. Todo esto con la finalidad de tener una vida estable hasta el final.

La adultez como ves es la etapa más larga y donde ocurren los cambios que se entrelazan con ese futuro que tanto esperábamos.

Elvira Cuesta

Elvira Cuesta

Psicóloga clínica

Elvira Cuesta (Madrid, 1994) es Graduada en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid y es Máster en Psicología General Sanitaria por la Universidad de Barcelona. Está especializada en periodismo científico, y es colaboradora habitual en revistas como EstiloNext y AZSalud.