Cepillarse los dientes justo después de comer: ¿buena o mala idea?

¿Sabes cuál es el mejor momento para cepillarte los dientes?
Cepillarse después de comer

La recomendación de toda la vida es cepillarse los dientes tres veces al día. Pero además de hacerlo con esta frecuencia, hay otros aspectos importantes del cepillado que realmente ayudan a mantener nuestra salud bucodental.

No solo es importante la frecuencia del cepillado, sino también el momento adecuado, los movimientos necesarios para un buen cepillado y los productos indicados para que realmente nos ayuden a limpiar y que no acaben dañando el esmalte dental.

¿Cuándo es el mejor momento para cepillarse los dientes?

El objetivo de cepillarse los dientes es eliminar bacterias que puedan dañarlos. Los dientes están cubiertos por un esmalte que los protege. Cuando las bacterias proliferan, este esmalte es dañado y permite que las bacterias colonicen las capas más internas del diente.

Paulatinamente, esto provoca caries. Las bacterias proliferan gracias a los restos de comida que quedan en dientes, encías y lengua. El ambiente húmedo de la boca se convierte en un ambiente ideal para que las bacterias crezcan rápidamente. De ahí la importancia del cepillado regular.

¿Entonces, hay que cepillarse los dientes después de cada comida?

La respuesta es que si, pero no inmediatamente. Lo mejor es esperar unos cuantos minutos después de haber terminado de ingerir la comida. Tras dejar pasar unos 10 o 20 minutos, podemos cepillarnos con normalidad.

La razón tiene que ver con la alteración del PH que producen los alimentos en la boca. Antes de que la comida entre en contacto con la lengua, toda la zona bucal tiene un PH óptimo que dificulta el crecimiento bacteriano, pero los componentes de lo que comemos alteran este PH.

Esto a su vez ocasiona que el esmalte natural que cubre el diente se reblandezca temporalmente. Si cepillamos los dientes en este momento, podemos provocar daño al esmalte y permitir que las bacterias colonicen el diente con mayor facilidad.

Por otro lado, la saliva se encarga de normalizar los niveles de PH. Si después de comer permitimos que la saliva realice su función, el PH se restablece y el esmalte regresa a su dureza natural que protege al diente.

Por esta razón, lo ideal es esperar de 10 a 20 minutos después de comer para cepillarse los dientes. Sobre todo si se ha consumido algo con demasiada azúcar, o si se come más de 3 veces al día.

Los zumos de naranja y limón son alimentos ácidos que provocan también un desequilibrio importante en el Ph de la boca, por lo que hay que esperar hasta 30 minutos antes de cepillarse para evitar dañar el esmalte.

Además de tomar estas medidas, enjuagarse la boca con agua previo al cepillado, resulta de gran ayuda. Esto sí que puede hacerse inmediatamente después de comer, pues el agua también ayuda a reestablecer el Ph y a eliminar restos de comida.

¿Cuál es la técnica ideal de cepillado?

Además de esperar 20 minutos para realizar el cepillado, la técnica que utilizamos es también importante. Para esto es importante contar con un cepillo de dientes adecuado, pasta de dientes, hilo dental y enjuague bucal en caso necesario.

Cepillarse de forma adecuada los dientes ayuda a reducir la posibilidad de caries. Por esta razón es conveniente esperar un tiempo prudencial después de comer, enjuagarse con agua y después realizar el cepillado.

La mejor técnica de cepillado consiste en realizar movimientos suaves partiendo de la encía hacia el diente. Realiza movimientos cortos que cubran por completo el diente. Cepilla la cara exterior, la cara interna y la superficie intermedia que realiza la mordida.

Para finalizar, hay que utilizar hilo dental para limpiar entre cada diente. Esto debe hacerse con suavidad para no lastimar las encías. Así mismo, hay que cepillar también la lengua de adentro hacia afuera y dar un ligero masaje a las encías.

Cada elemento del cepillado de dientes cumple una función específica. Hay que elegir el mejor equipo, para que realmente beneficie a nuestra higiene bucal. No solo se trata del cepillo de dientes, hay mucho más.

1. Cepillo de dientes

La parte primordial del cepillado de dientes es el cepillo. Debe elegirse uno de calidad de cerdas suaves a medias, a menos que su dentista indique lo contrario. Este cepillo debe cambiarse mínimo cada 3 o 4 meses. También está la opción del cepillo eléctrico.

2. Hilo dental

Con el hilo dental se lleva a cabo la limpieza en el espacio entre dientes. Si la dentadura se encuentra bien alineada es más difícil que la comida se oculte entre los dientes, pero aun así se recomienda el limpiarse con hilo dental, pues estos espacios son difíciles de alcanzar únicamente con el cepillado.

3. Pasta dental

La pasta dental se utiliza en muy poca cantidad. La función principal de la pasta de dientes es contrarrestar el mal aliento, aunque existen pastas de dientes que pueden ayudar a regenerar el esmalte, blanquear la dentadura o proteger mejor de la caries. Es importante no abusar de ella y utilizar la cantidad justa, un poco superior al volumen de un guisante grande.

4. Enjuagues bucales

El enjuague bucal debería usarse en caso de padecer gingivitis. Y en tal caso será el dentista quien indique el mejor enjuague para nosotros. En general, lo mejor es no utilizarlos o hacerlo de forma esporádica, ya que muchos enjuagues contienen gran cantidad de alcohol, que no es óptimo para la salud bucodental.

Algunos consejos para proteger los dientes

La salud bucal depende de diversos factores. Además de la técnica y de no cepillarse los dientes justo después de comer para cuidar tu esmalte, hay otros aspectos que cuidar para ayudar a que nuestra dentadura esté sana y libre de caries u otras infecciones.

1. Alimentación

Algunos alimentos favorecen la salud bucal. Todos aquellos que contengan Vitamina A, C o D así como calcio, magnesio, flúor, fósforo o silicio, favorecen a fortalecer el esmalte, los dientes y mantener las encías saludables.

2. Lo que hay que evitar

Fumar y beber alcohol o café en exceso puede perjudicar la salud bucal. Sobre todo el tabaco, ya que es un elemento altamente perjudicial para mantener unos dientes saludables. El café y el alcohol es mejor consumirlos en cantidades moderadas ya que su consumo abundante puede desequilibrar nuestro ambiente oral.

3. Refrescos y dulces

Las altas cantidades de azúcar que contienen refrescos y dulces, perjudican el esmalte dental y facilitan la proliferación bacteriana. Si bien es mejor evitar su consumo o hacerlo de forma muy moderada, una forma de evitar parte de su daño sobre los dientes es esperar 30 minutos antes del cepillado después de ingerirlos.

4. Picar comida entre horas

Comer de forma continua durante todo el día puede causar daño a los dientes. Esto se debe a que no se produce suficiente saliva para neutralizar los ácidos de los alimentos. Además de que no se puede estar cepillando los dientes inmediatamente después de comer cada pequeña porción. Si evitamos este mal hábito alimenticio, estaremos haciéndole un gran favor a nuestra salud dental.

Referencias bibliográficas

  • Marinho VCC, Higgins JPT, Logan S, Sheiham A. (2002) Fluoride varnishes for preventing dental caries in children and adolescents. Cochrane Database of Systematic Reviews 2002, Issue 1.
  • Robinson, Hamilton B.G (1946) Toothbrushing Habits of 405 Persons, The Journal of the American Dental Association, Volume 33, Issue 17, 1112 - 1117.

Aline nació en Ciudad de México. Es Licenciada en Ciencias de la Comunicación con especialidad en Tecnología educativa por la Universidad Tecnológica de México. Es experta en Nutrición y Alimentación. Redactora y correctora para diversas revistas y portales web y colaboradora eventual en la creación de contenido para conferencias, talleres y planes de estudio.