Los 4 tipos de homofobia (y sus características)

La homofobia, desgraciadamente, sigue existiendo en muchos países supuestamente avanzados.
Tipos de homofobia

La homofobia consiste en una aversión (rechazo o repugnancia) frente a la homosexualidad o personas cuya identidad es la homosexual.

Muchas veces esta homofobia viene acompañada de rechazo a colectivos similares, es decir, cualquiera de los colectivos LGTBI (Lesbianas, Gays, Transgénero, Bisexuales, Intersexuales), cuyas orientaciones sexuales se alejan de ‘lo tradicional’ o ‘más común’.

Sin embargo, no existe únicamente un tipo de homofobia, sino diferentes tipos de homofobia. En este artículo te hablaremos de ellos.

La homofobia

Desde un punto de vista social, la homofobia nace de una educación basada en los prejuicios negativos hacia lo que se considera ‘diferente’, y está íntimamente relacionada con la desinformación, la intolerancia, y claramente una inteligencia emocional y afectiva muy pobre, así como carente de valores.

En algunos casos particulares incluso, los especialistas asocian la homofobia con un deseo hacia otra persona del mismo sexo, reprimido, ya sea por cuestiones sociales, miedo, prejuicios o por la propia educación basada en unos patrones sociales y de identidad muy inflexibles y rígidos, y generalmente impuestos.

Pero, ¿qué tipos de homofobia existen?

Tipos de homofobia

A lo largo de los años, la homofobia ha ido evolucionando y cada vez se puede clasificar de forma más matizada y específica. En este artículo os explicamos los diferentes tipos de homofobia, características causas y/o orígenes.

Como vais a observar, algunos tipos de homofobia tienen en cuenta el grado de expresión y muestra de dicha homofobia, así como si esta permanece o no en un estado latente. Ahora sí, vamos a fer los diferentes tipos de homofobia que existen, en función de sus características.

1. Homofobia cultural

El primero de los tipos de homofobia del que vamos a hablar es la homofobia cultural. La homofobia cultural es un tipo de homofobia que tiene su etiología en los valores y mensajes que nos han transmitido a través de las generaciones ya sea en forma verbal o por imitación de conductas.

Estos mensajes, que tienen una naturaleza basada en los prejuicios, muchas veces son emitidos y recibidos de forma inconsciente, basados en los mensajes que previamente se ha recibido por parte de generaciones anteriores. Se considera que la gran mayoría de identidades homófobas se basa en este tipo de homofobia.

2. Homofobia institucional

Este tipo de homofobia nace a partir de los estándares normativos de organizaciones tanto públicas como privadas. Algunos ejemplos serían las leyes del estado o los colectivos religiosos, que penalizan o juzgan moralmente actitudes o comportamientos homosexuales.

Este tipo de homofobia depende mucho del país donde se reside, ya que las leyes y las corrientes religiosas no son iguales, así que en un país más conservador y menos tolerante, este tipo de homofobia puede encontrarse en un porcentaje mucho mayor.

3. Homofobia conductual

El tercero de los tipos de homofobia se podría considerar la homofobia más vacía, ya que carece de fundamento lógico o coherente. En esta categoría, se considerarán aquellas personas con comportamientos homófobos que discriminan y marginan a los homosexuales, por el simple hecho de serlo, sin plantearse estos valores de rechazo.

Es una cuestión de conducta es más bien latente y depende mucho del contexto en el que se encuentra el individuo.

A este tipo de homofobia además, se añade el hecho de que las personas homófobas conductuales realizan actos de violencia hacia el colectivo, con comportamiento amenazadores e incluso agresiones físicas. Este tipo de personas suele además promover la discriminación hacia los homosexuales, alegando y informando de varios conceptos falsos sobre la homosexualidad.

4. Homofobia cognitiva

Este último de los tipos de homofobia tiene su fundamento en la propia biología o sistema cognitivo de la persona. Este sistema condiciona las creencias que existen para esa persona homófoba, las cuales se basan en el concepto de homosexualidad como algo negativo y detestable, que va en contra de la naturaleza y la evolución.

Estas creencias generalmente se fundamentan en tópicos y estereotipos que asocian la homosexualidad a algo que hay que rechazar, y no aceptar como algo bueno o digno.

Consecuencias de la homofobia

Las consecuencias -sobre todo en forma de sufrimiento y dolor - para estas personas, es un hecho innegable. Así que, independientemente de los tipos de homofobia de los que hablemos, todos ellos pueden acabar generando sufrimiento en otras personas.

Además, es una realidad el hecho de que a nivel social, no existen referentes positivos homosexuales (cine, televisión, política, deportes, vida pública…) y esto es un elemento negativo para normalizar y aceptar la homosexualidad como una identidad más que debe y merece recibir los mismos derechos.

Movimiento Stonewall

Si os decimos “Stonewall”, quizás la palabra no os suena. Pues bien, detrás de esta palabra se esconden muchas realidades para el colectivo homosexual.

Stonewall, era un bar de Nueva York, Estados Unidos que dio nombre a un acontecimiento que podríamos considerar histórico, conocido con el nombre de Los disturbios de Stonewall (“Stonewall riots”) y que tuvo lugar el 28 de junio de 1969. En este evento se produjeron un conjunto de manifestaciones espontáneas y violentas en contra de una redada policial.

Las consecuencias del Movimiento Stonewall

Este movimiento tuvo mucho valor para la comunidad LGTBI porque fue la primera vez que esta se reveló contra una policía que perseguía y juzgaba todo aquel que saliera de lo normativo, con el respaldo total del gobierno de aquel entonces.

Después, este nombre dio lugar a una película, sobre el escenario general de la comunidad gay antes y después de Los disturbios de Stonewall, considerado punto de inflexión para esta comunidad. También dio nombre a “After Stonewall”, documental del 1999 que habla del activismo por los derechos de los gays. Existe incluso un premio literario (“Stonewall Book Award”) que patrocina la comunidad LGTBI.

Y finalmente, hay un estudio llamado El informe de Stonewall, realizado en 2014, que pone de manifiesto la realidad actual de la comunidad LGTBI.

En este informe se habla de las consecuencias de la homofobia y el rechazo social, así como de la mayor dependencia de drogas por parte de esta comunidad en comparación con el resto de la sociedad, muy relacionada con el hecho de estar aún en riesgo de exclusión social y de seguir recibiendo rechazo y perjuicios.

Este informe pone énfasis en el hecho de que el problema que tienen los homosexuales no es su sexualidad en sí, sino la actitud de la sociedad respecto ella.

La homofobia en el futuro

No obstante, el futuro parece cada vez más esperanzador, ya que cada vez (sobre todo en países más desarrollados y no gobernados por partidos derechas o ultraderechas, es decir, más conservadores), se postulan y aprueban más leyes que regulan los derechos de los homosexuales, se realizan actividades de tolerancia y se da más visibilidad al colectivo.

Sin embargo, todavía existe una parte de la sociedad con cualquiera de los tipos de homofobia, y es evidente que un cambio social pasa por un cambio de mentalidad y de valores que deben darse desde la infancia y a través de una educación justa, afectiva y emocional.

Esta educación debe basarse en tratar al otro como una persona de igual a igual, con los mismos derechos a amar y a expresar ese amor o inclinación sexual de la forma que quiera y lo más importante, a no ser juzgado por ello. El objetivo de todo ello es erradicar todos los tipos de homofobia de los que hemos hablado.

Referencias bibliográficas

  • Del Castillo, M.N., Rodríguez, V.B., Torres, R.R. y Pérez, A.R. (2003). La medida de la homofobia manifiesta y sutil. Psicothema, 15(2): 197-204.

  • Espejo, J.C. (2012). Componentes ideológicos de la homofobia. Revista Interdisciplinaria de Filosofía y Psicología, 7(26): 85-106.

TÓPICOS
Cultura

Laura Ruiz Mitjana (Barcelona, 1993) es graduada en Psicología por la Universitat de Barcelona, con Máster en Psicopatología Clínica Infantojuvenil por la Universitat Autònoma de Barcelona. Se especializó en Trastornos del Neurodesarrollo. Actualmente trabaja como Psicóloga infantil en la Associació Catalana del Síndrome X Frágil y es redactora de contenidos de psicología y neurociencias en portales como AZSalud y Psicología y Mente.