Las 8 diferencias entre ser listo y ser inteligente

¿Qué es mejor, ser listo o inteligente? Descubre las diferencias entre ambos conceptos y comprueba hacia cuál estás inclinado.
Diferencias entre ser listo y ser inteligente

¿Acaso ser inteligentes y ser listos no representan la misma cosa? La respuesta es un poco compleja, ya que es tanto un sí como un no. Por su finalidad pueden representar lo mismo: analizar las situaciones y aprovechar la mejor ventaja que se tiene para actuar sobre ellas, pero es el modo con que se hace esto lo que diferencia a ambos conceptos, por lo que existen personas listas y personas inteligentes.

Esto también se debe a la forma en que nuestro cerebro es capaz de captar la información y utilizarla para resolver conflictos y tareas complejas, aunado a la voluntad y la habilidad para hacerlo. Pero el enfoque no debe estar solo en la solución, sino en los posibles factores que se podrán desencadenar luego y que terminarán de alguna manera afectando a muchas personas.

Quizás sea un poco confuso, y lo entendemos, por ello hemos traído el siguiente artículo donde hablaremos sobre qué son estos conceptos y cuáles son las diferencias más importantes entre ser listo o inteligente.

¿Qué es ser listo?

¿A qué llamamos una persona lista? Podemos referirnos a este término como la habilidad que posee una persona para enfocarse en toda la información que existe a su alrededor y utilizarla para su beneficio obteniendo, por lo general, resultados favorables o minimizando los daños a los que se puede ver implicado. También se les conoce como personas astutas.

Esta agilidad se debe a un conjunto de habilidades superiores que trabajan de manera conjunta y eficaz, como la memoria, la atención, la concentración, el control de emociones y la perspicacia. Además son capaces de reconocer y entender sus fortalezas y cuándo hacer uso de estas.

Existen aquellos que poseen un talento natural para ser listos, pero esta capacidad puede adquirirse con entrenamiento y dedicación.

¿Qué es la inteligencia?

Por su parte, la inteligencia es definida como la facultad mental de percibir distintas informaciones y retenerlas dentro del banco de conocimiento del cerebro. Esto, con la finalidad de poder hacer uso de estas en determinadas circunstancias, a través del aprendizaje y la práctica, favoreciendo la adaptación en el entorno.

Esta es una capacidad que va evolucionando y aumentando con la edad, debido a la amplitud de la percepción en las experiencias vivenciadas (forma más natural de aprender), pero la misma también se va perdiendo si existe algún tipo de enfermedad degenerativa, compromiso cognitivo o a medida que la persona entra en la etapa de adulto mayor.

La inteligencia comprende múltiples facultades de la mentalidad humana, como la agilidad, la memorización, la creatividad, la resolución de problemas y la imaginación.

Diferencias entre ser inteligente y ser listo

Como pudiste ver, tanto la astucia como la inteligencia poseen características similares, pero su finalidad y el modo en que operan es un poco diferente, y ahora conocerás por qué.

1. Finalidad de objetivos

Esto hace referencia a las metas que cada una de estas personas se propone conseguir y qué tan lejos está dispuesto a llegar para ello.

En este caso, una persona lista o astuta busca la manera más beneficiosa para sí mismo, es decir, el camino que escoja siempre será aquel en el que pueda salir victorioso, por lo que es casi un estratega natural. Esto se debe a que posee una mayor capacidad de convicción, ambición y esfuerzo que lo hace explorar todas las opciones posibles para llegar al éxito.

En muchos casos esto es algo positivo, ya que busca construir sus propias oportunidades, sin embargo existen aquellos que pueden aprovecharse de manera egoísta y pasar por encima de los demás para obtener lo que quiere.

Por su parte, las personas inteligentes buscan la solución más lógica para tomar y accionar, no importa si es la más beneficiosa, ya que lo que buscan es evitar cualquier tipo de fracaso posterior. Son personas que están en absoluto control de sus emociones y son sumamente pragmáticas, por lo que no toman decisiones apresuradas ni espontáneas.

Esto es muy beneficioso para tomar en cuenta decisiones de alto calibre que pueden representar un cambio significativo en la vida, pero también puede ser contraproducente porque eso no garantiza que vaya a ser la mejor opción.

2. Tiempo invertido

Como los inteligentes son personas con una gran capacidad analítica y persiguen la eficacia, es normal que estas personas tomen bastante tiempo para ejecutar sus planes o lleven a cabo pequeñas metas cortas para un objetivo grande a largo plazo que genere grandes beneficios. Por lo que toman al tiempo como un aliado en lugar de un enemigo.

Mientras que las personas listas son todo lo contrario, para ellos el tiempo es una desventaja y buscan maneras de resolver sus problemas en la brevedad posible. Esto se debe a que son personas poco pacientes y están siempre en constante movimiento, sin embargo, un punto a su favor en este aspecto es que puede generar acciones de manera más rápida.

3. Formas de resolver conflictos

Quienes son astutos siempre buscarán la manera de obtener una respuesta que los perjudique lo menos posible y que evite detenerlos. Esto se debe a que ellos obtienen sus conocimientos y habilidades de las experiencias vividas, por lo que rara vez tropiezan con la misma piedra y son más ágiles para levantarse. Además sabe utilizar las capacidades de los que están a su alrededor para conseguir cualquier objetivo que se proponga.

En cambio, las personas inteligentes suelen ser más solitarias, por lo que prefieren resolver sus problemas por sí mismos, tras el uso del estudio, el análisis y la comprensión de los hechos para calcular la mejor forma de proceder. Gracias a que pueden ‘pensar con la cabeza fría’ y no se dejan distraer por las implicaciones emocionales de los demás o la de ellos mismos.

En resumen, una persona lista es más capaz de resolver conflictos comunes o generar acciones rápidas, mientras que los inteligentes pueden solucionar cuestiones más complejas y profundas.

4. Relación social

La característica que más resalta de las personas astutas es su habilidad social, de la cual se apoyan bastante para crear un ambiente ideal en el cual desenvolverse. Esto lo logran gracias a su capacidad de aprendizaje vicario y al uso de actitudes positivas como el carisma, el elogio, el reconocimiento, el uso de las fortalezas y las habilidades comunicativas correctas.

Existe un mito que posiciona a los inteligentes del otro lado del polo y es el que afirma que estos tienden a ser tan fríos y distantes que no logran mantener relaciones interpersonales adecuadas. Si bien esto no es cierto si existe un elemento que no se puede ignorar, las personas que se inclinan más hacia la lógica y el razonamiento tienden a mostrar poco interés en el aspecto emocional y a enfrentar mayores dificultades para mantener una relación, pero esto no implica que no puedan lograrlo.

5. Mejora y expansión

Se dice que naces con la inteligencia que posees, diversos estudios a lo largo del tiempo afirman que el coeficiente intelectual no puede ser modificado, es decir, no puedes ser más inteligente de lo que ya lo eres hoy. A pesar de esto, la inteligencia puede ser estimulada en la niñez y en la adolescencia, existe un punto en que por más que te esfuerces no lograrás aumentar o disminuir tu CI.

Mientras que la astucia sí puede ser modificable, ya que esta es una actitud que se puede desarrollar con el tiempo y adaptar hasta que sea la versión más ideal para ti. De manera que mientras más aprendas de tu entorno, seas capaz de agudizar tu sentido de captar estímulos y mejorar tus habilidades sociales, entonces podrás expandir tu nivel de astucia y de perspicacia ante ciertas situaciones.

6. Talento natural

Siguiendo esta línea de explicación, daremos a conocer este dato curioso y es que se dice que la inteligencia es un talento natural que no todos son capaces de desarrollar. Hay que recordar que la inteligencia es la capacidad de utilizar a profundidad diversas facultades mentales, entre ellas la lógica, el análisis y el razonamiento, cosa que no es nada fácil.

En cuanto a la astucia, esta es adquirida, aunque existan personas que parecen tener una mejor afinidad para ser listas, lo cierto es que es posible ser astutos con tan solo mejorar las habilidades sociales, la confianza propia y prestar más atención a la información que te rodea.

7. Implicaciones emocionales

Las personas listas saben cómo utilizar sus emociones y las de los demás para generar acciones favorables, en este sentido evitan a toda costa ser controlados por su lado sentimental pero no dejan de escucharlo o lo hacen a un lado. Siendo tanto un punto a favor como una peligrosa arma, ya que pueden ser personas de gran audacia o pueden convertirse en engañadores profesionales.

Mientras que, en el caso de los inteligentes, tienden a alejarse lo más posible de sus sentimientos y de inmiscuirse con las emociones ajenas, ya que suelen ser percibidas como contratiempos innecesarios. Pero eso no quiere decir que las personas inteligentes sean descorazonadas, sino que se inclinan por la lógica.

8. Tipos de inteligencia

La astucia solo es una, una actitud o capacidad que todos poseen y tienen el potencial de desarrollar y expandir con el paso del tiempo. Sin embargo, la inteligencia no es una sola y eso es un gran error que todos comenten en asumir.

Existen en total 8 tipos de inteligencias, conocidas como inteligencias múltiples, elaborada por el psicólogo Howard Gardner: Lógica-matemática, lingüística, musical, espacial, kinestésica, naturalista, interpersonal e intrapersonal. En la que cada persona posee niveles más altos en un área (o en varias) que en otra.

Como puedes ver, la inteligencia no solo se reduce a un campo, sino que se aprovecha en todas esas habilidades que poseemos.

Elvira Cuesta

Elvira Cuesta

Psicóloga clínica

Elvira Cuesta (Madrid, 1994) es Graduada en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid y es Máster en Psicología General Sanitaria por la Universidad de Barcelona. Está especializada en periodismo científico, y es colaboradora habitual en revistas como EstiloNext y AZSalud.