Los 5 tipos de bombillas (y cuál elegir para tu hogar)

Hacemos un recorrido por los tipos de bombillas del hogar, las cuales se clasifican dependiendo de su rendimiento luminoso. Veamos las que presentan las mejores eficacias.
Tipos bombillas

Una casa genera, de forma aproximada, unos 990 euros o casi 1.200 dólares de gasto energético anual. De todo este presupuesto, un 35 % corresponde al uso de electricidad. Vamos más allá pues un hogar, de media, consume 9.922 kilovatios-hora de luz al año, valor que equivale a 0,85 toneladas de petróleo.

Damos por hecho que la luz es un recurso ilimitado, pero fuentes gubernamentales destacan que el 13 % de la población mundial aún no tiene acceso a la electricidad. Entre el claro impacto económico a nivel individual que el gasto lumínico supone y este último dato, quizá sea hora de replantearnos si abusamos o no del gasto lumínico o no optimizamos del todo los tipos de bombillas presentes en nuestros hogares.

No te preocupes, pues en la oportunidad de hoy te presentamos los 5 tipos de bombillas en el mercado y cuál se ajusta mejor a cada situación individual. Quédate con nosotros, pues seguro que descubres cómo optimizar el espacio lumínico de tu hogar tras leer estas líneas.

La bombilla y su importancia

Una bombilla o lámpara eléctrica se define como un dispositivo que produce luz a partir de energía eléctrica. Esta conversión de electricidad a radiación electromagnética se puede conseguir por diversos medios, pero el más típico es el de la bombilla incandescente. Te lo contamos rápidamente.

En este caso, la bombilla se parece bastante a una antorcha (salvando las distancias), pues el mecanismo de emisión de luz se basa en calentar un metal, el tungsteno, a través de una corriente eléctrica conducida por un fino filamento dentro del cristal de la bombilla. De esta forma, el tungsteno entra en incandescencia e irradia luz. Así de simple.

Se calcula que, de media, un ser humano desecha 5 bombillas de forma anual. Esto, sin duda, evidencia el enorme uso que les damos a estas fuentes lumínicas en el día a día. Además, a día de hoy se calcula que el ser humano ha generado tecnología para producir luz con una eficacia del 10 al 70 %.

Los diferentes tipos de bombillas y cuáles elegir

Una vez hemos realizado un pequeño prefacio sobre el mundo de la iluminación, es hora de entrar en materia. Te vamos a presentar los 5 tipos de bombillas y, al lado de cada uno de ellos, la eficacia lumínica de cada fuente de luz. Este parámetro, también conocido como rendimiento luminoso (η), se define como la relación entre el flujo luminoso emitido y la potencia consumida por dicha fuente.

En unidades del sistema internacional, el rendimiento luminoso se mide en lumen por vatio (lm/w), medidas del flujo luminoso y la unidad de la potencia eléctrica. Sin más dilación, vamos a ello.

1. Bombilla incandescente (η= 10-15)

Sin duda, el tipo de bombilla más famoso, pero también el peor. Te hemos explicado su funcionamiento en líneas previas, pero nos hemos dejado un dato esencial: el 80 % de la energía eléctrica se disipa en forma de calor y solo el 15-20 % restante se convierte en luz. Por esta razón, se considera una lámpara muy poco eficiente. Como beneficio, es que es el tipo de bombilla más barato. Su duración es de 1.000 horas.

No te podemos decir en qué situación son adecuadas para tu hogar, pues las bombillas incandescentes han dejado de ser producidas en la Unión Europea desde el año 2012, según el cumplimiento de la Directiva Ecodesign 2009/125/CE, después de más de 130 años de existencia. Estas medidas se han tomado con el fin de alcanzar un mayor aprovechamiento energético a nivel global pues, desde luego, las lámparas incandescentes eran un verdadero desperdicio.

Bombilla incandescente

2. Bombilla halógena (η= 25)

La bombilla halógena es la evolución natural de la incandescente y la presente en los hogares a día de hoy. En este caso, se añade un compuesto halógeno (como yodo o bromo) al sistema previamente descrito y así se consigue mantener un ciclo de regeneración debido a un equilibrio químico. Esto mejora el rendimiento del filamento dentro de la bombilla y alarga su vida útil.

La duración de esta lámpara es de 1.500-2.000 hasta las 4.000 horas y los focos halógenos han ido evolucionando, pues en algunos casos pueden ofrecer hasta un 40 % más de luz que las bombillas incandescentes. Las bombillas halógenas se recomiendan, sobre todo, en espacios que requieran de iluminación intensa.

3. Fluorescentes (η= 60)

Sin duda, los tubos fluorescentes dejan fuera de combate a las bombillas incandescentes y halógenas, pues consumen un 80 % de electricidad para la misma emisión luminosa que estas y encima poseen una vida útil de 6.000 a 9.000 horas, es decir, de 6 a 9 veces más que las lámparas convencionales.

Este tipo de lámpara consiste en un tubo de vidrio fino revestido con varias sustancias llamadas fósforos (aunque generalmente no contengan el elemento fósforo), los cuales emiten luz al recibir una radiación ultravioleta. Esta radiación ultravioleta se produce por los efectos de la descarga eléctrica sobre sustancias como el vapor de mercurio o el gas argón, si bien no vamos a detenernos en las características químicas del proceso.

Como ventaja clara, podemos destacar que los fluorescentes necesitan mucha menos cantidad de energía para iluminar un espacio, lo que se traduce en un gasto energético reducido. Además de esto, como ya hemos dicho, su duración es mucho mayor y, por si fuera poco, también pueden presentar diferentes colores según el fin para el que se destinen.

Las desventajas son pocas pero también muy claras: los fluorescentes son mucho más caros que las bombillas halógenas. Además, con el tiempo pueden llegar a fallar y parpadear y abusar de un encendido y apagado continuo reduce drásticamente su vida útil. Por ello, solo se recomienda el uso de fluorescentes en aquellos espacios en los que se requiera de una fuente de luz continua. En habitaciones donde se apaga y se enciende la bombilla constantemente, el fluorescente no es una buena opción.

Bombilla fluorescente

4. Bombillas de bajo consumo (η= 85)

Las bombillas de bajo consumo son, realmente, fluorescentes compactos que tratan de sustituir a las lámparas incandescentes y halógenas con pocos cambios en la estructura de la instalación y con menor consumo.

Por ejemplo, para 249 lúmenes, la potencia eléctrica requerida por una bombilla incandescente es de 25 W y por una de bajo consumo es de 5 W. Los beneficios están claros. La única pega de este tipo de fuente de luz es su precio, pero desde luego, este se amortiza, pues presenta la misma vida útil que un fluorescente convencional.

5. Bombillas LED (η= hasta 150)

El LED es un dispositivo semiconductor que emite luz cuando se polariza de forma directa y es atravesado por una corriente eléctrica. Todos pensamos en aquellos emisores parpadeantes presentes en máquinas como la televisión, que están de color rojo cuando esta está apagada y verdes cuando la estamos viendo. Es una fuente de luz muchísimo más eficaz que las nombradas hasta ahora y, por sorprendente que parezca, con unos 12 LEDs se puede construir el equivalente a una bombilla. Por si fuera poco, estas bombillas tienen una vida útil de unas 50.000 horas, valor que ni de cerca puede rozar un halógeno.

Se espera que en los próximos años lleguemos a la “era LED” donde el 90 % de la representación del mercado de producción lumínica esté compuesta por estos tipos de bombillas. Desde luego, no existe una contraindicación posible ante este tipo de tecnología, pues el ahorro energético es una necesidad tanto global como individual. Sin duda, esta es la variante que más recomendamos de toda la lista.

Bombilla LED

Resumen

Como has podido leer en estas líneas, existen 5 tipos de bombillas, cada una de ellas con sus usos, ventajas y desventajas. Aun así, cuesta ponerle pegas a una industria emergente tan prometedora como la de las bombillas LED. Sí, puede que a día de hoy sean más caras que los halógenos convencionales, pero esperamos que en los próximos años el mercado priorice el ahorro energético más allá de un relativo abaratamiento de precios.

Referencias bibliográficas

  • ¿Cómo funciona una bombilla? Elespañol.com. Recogido a 6 de noviembre en https://www.aboutespanol.com/como-funciona-una-bombilla-1240063#:~:text=Una%20bombilla%20incandescente%2C%20de%20las,en%20incandescencia%20e%20irradie%20luz.
  • Anexo I: tipos de lámparas y sus características, Navarra.es. Recogido a 6 de noviembre en https://www.navarra.es/NR/rdonlyres/EF3E86AF-CD31-4A63-8137-6F4338513B14/319632/AnexoI4.pdf
  • Cada año se tiran una media de 5 bombillas por persona, interempresas.net. Recogido a 6 de noviembre en https://www.interempresas.net/Reciclaje/Articulos/152771-Cada-ano-se-tiran-una-media-de-5-bombillas-por-persona.html
  • El 13% de la población mundial aún no tiene acceso a la electricidad, EL PAÍS. Recogido a 6 de noviembre en https://elpais.com/economia/2018/05/02/actualidad/1525257286_099135.html
  • La era led, smartlightining.es. Recogido a 6 de noviembre en https://smart-lighting.es/la-eficiencia-del-led-o-rendimiento-luminico-por-alve/#:~:text=Los%20LED%20de%20luz%20blanca,w%20de%20hoy%20en%20d%C3%ADa.
  • Lámpara eléctrica, Wikipedia. Recogido a 6 de noviembre en https://es.wikipedia.org/wiki/L%C3%A1mpara_el%C3%A9ctrica
  • Tipos de bombillas que podemos encontrar, La agencia de la ONU para los refugiados, acnur.org. Recogido a 6 de noviembre en https://eacnur.org/blog/tipos-bombillas-nos-podemos-encontrar/
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Samuel Antonio Sánchez Amador

Samuel Antonio Sánchez Amador

Biólogo y divulgador científico

Graduado en Biología por la Universidad de Alcalá de Henares (2018). Máster en Zoología en la Universidad Complutense de Madrid (2019). A lo largo de su trayectoria profesional, permaneció dos años en el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) en el departamento de biología evolutiva, donde realizó estudios genéticos y poblacionales en pequeños mamíferos. Esto le otorgó amplio conocimiento en cuestiones de heredabilidad, genes y patrones filogenéticos diversos. Desde febrero del año 2020 se dedica a tiempo completo a la divulgación científica, redactando temas tanto de índole científica basal como salud humana y bienestar animal.