Las 4 olas del Feminismo (y que se reivindica en cada una)

El feminismo es un movimiento social que reclama en la mujer el reconocimiento de derechos tradicionalmente reservados a los hombres. Los logros alcanzados por esta doctrina no han sido pocos, por lo que conviene repasar su historia.
Olas feminismo

No cabe duda de que, a lo largo de la historia de las mujeres, estas han tenido que pelear y movilizarse para lograr conquistar los derechos que les pertenecen. El feminismo apareció como un movimiento social y político defensor de la igualdad de derechos entre hombres y mujeres. Desde esta perspectiva, se entiende que ningún ser humano debe ser privado de bienes o derechos por razón de su sexo.

El nacimiento de esta teoría política surgió en el siglo XVIII, en un contexto en el que existía una fuerte dominación y violencia de los varones sobre las mujeres. La crítica central hace referencia al patriarcado, un sistema de organización social que asigna al hombre el poder primario y los roles vinculados a la autoridad, el privilegio, el control y el liderazgo.

El feminismo concibe este sistema como la causa de las relaciones desiguales entre ambos sexos, debido a que establece una visión androcéntrica del mundo en el que la mujer queda relegada a un segundo plano. Por todo ello, el fin último del feminismo es lograr una sociedad igualitaria y justa para todas las personas con independencia de su sexo.

¿Qué es el feminismo?

Se considera que el feminismo se inició con una obra conocida como Vindicación de los derechos de la mujer (1972), de la autora Mary Wollstonecraft. Desde entonces, este movimiento ha experimentado un enorme desarrollo, alcanzando progresivamente importantes avances para la mujer. Entre los derechos civiles y políticos que se han ido conquistando a lo largo de su historia, el feminismo ha logrado que las mujeres puedan votar, ocupar cargos públicos, recibir una educación, obtener remuneración igual a la del hombre por la misma actividad y tener control de su vida reproductiva, entre otros.

De igual manera, el feminismo ha trabajado para frenar la violencia hacia las mujeres, tanto aquella producida en el ámbito doméstico como la que tiene lugar en espacios públicos, como por ejemplo el acoso sexual. Además de todo ello, este movimiento también ha contribuido a luchar contra los estereotipos de género. Estos consisten en ideas o creencias arraigadas en la sociedad, que tienen que ver con los roles que se cree deberían asumir hombres y mujeres respectivamente. Ejemplo de ello es la asunción de que la mujer debe dedicarse al hogar y los hijos, mientras que el hombre es quien debe trabajar para obtener un salario.

La historia del feminismo ha atravesado diferentes etapas, denominadas frecuentemente como “olas”. Cada una de estas fases ha puesto el foco en distintas cuestiones y ha aplicado estrategias distintas para lograr sus objetivos. En este artículo hablaremos de cada una de las olas que se han producido en este movimiento y lo que cada una ha reivindicado.

¿En qué olas se divide la historia del feminismo?

El feminismo ha atravesado numerosos cambios a lo largo del tiempo y ha ido conquistando distintos logros. Es cierto que los avances no han sido iguales en todos los países, pues existen grandes diferencias entre unos y otros. No obstante, trataremos de repasar de forma general las etapas de este movimiento social y político.

1. Primera ola

Esta primera ola se desarrolló entre los siglos XVIII y XX aproximadamente. Los países pioneros en este sentido fueron Estados Unidos, Inglaterra y algunos países latinoamericanos. Esta etapa comenzó con debates acerca de la naturaleza de la mujer y la jerarquía de sexos. Entre las cuestiones que más preocupaban al feminismo de entonces se encontraban los derechos relacionados con el matrimonio, el sufragio y la educación.

Estos primeros momentos del movimiento aparecieron como un cuestionamiento de los privilegios masculinos, que hasta ese momento se habían asumido como algo biológico y natural. En 1848 tuvo lugar en Nueva York la primera convención sobre los derechos de la mujer, que fue denominada como Convención de Seneca Falls. De esta convención se derivó una declaración firmada por un centenar de mujeres, lo que marcó un primer paso en la lucha feminista.

Además, a comienzos del siglo XX se originó en Reino Unido el movimiento de las sufragistas, mujeres activistas que empiezan a plantear un feminismo activo con efectos en la política. Entre sus objetivos principales se encontraba lograr el derecho al voto de la mujer. Entre las autoras más destacadas de la primera ola se encuentran Poullain de Barre, Olympe de Gouges y Mary Wollstonecraft.

Primera ola feminismo

2. Segunda ola

Esta segunda ola comenzó a mediados del siglo pasado, prolongándose desde los 60 hasta los 80. La diferencia fundamental en comparación con la primera ola reside en que la segunda amplía la mirada en sus objetivos. En lugar de centrarse exclusivamente en los derechos civiles, en esta fase se empiezan a plantear otras necesidades adicionales que deben resolverse. Entre los aspectos que este feminismo pone encima de la mesa se encuentran la sexualidad, el trabajo de la mujer fuera del hogar y los derechos reproductivos, entre otros.

Los eventos históricos que sucedieron en el siglo XX determinaron, en gran medida, el curso de esta segunda ola del feminismo. Durante la Segunda Guerra Mundial, fue necesario que las mujeres ocupasen los puestos de trabajo que habían dejado los hombres al irse a combatir. Los gobiernos, especialmente el estadounidense, realizaron campañas para fomentar que las mujeres acudiesen a ocupar puestos en las fábricas.

Sin embargo, una vez que el conflicto llegó a su fin, las mujeres se vieron en la obligación de retomar su vida anterior como amas de casa y madres. No obstante, este hecho dio pie a un deseo por obtener una vida laboral igual a los hombres, renunciando al estereotipo clásico de mujer que vive para cuidar de sus hijos y limpiar el hogar. Por tanto, el feminismo puso todos sus esfuerzos para lograr la incorporación femenina al mercado laboral.

En esta segunda ola también comenzaron a aparecer movimientos a favor de la libertad sexual femenina. En el siglo XX se publicaron importantes obras como El segundo sexo (1949) de Simone de Beauvoir o La mística de la feminidad (1963) de Betty Friedan.

Segunda ola feminismo

3. Tercera ola

La tercera ola tiene su inicio en la década de los 90 y permanece hasta la actualidad. No obstante, hay autoras que consideran el momento actual como todo un cambio de paradigma en proceso de consolidación. La tercera ola empieza a ir más allá que las anteriores y comienza a defender cuestiones relacionadas con la diversidad. De esta forma, se empiezan a explorar los distintos modelos de mujer existentes.

El feminismo comienza a reflexionar y hacer autocrítica y se vuelve consciente de que no todas las mujeres han podido recibir los avances de este movimiento con la misma intensidad. Por ello, comienza a prestarse mayor a atención a ciertos colectivos de mujeres y empieza a hablarse del feminismo y su relación con aspectos como la transexualidad o la raza.

Otro hito importante de la tercera ola tiene que ver con el concepto de patriarcado. En esta etapa comienza a hacerse un análisis más profundo respecto a la desigualdad entre hombres y mujeres, entendiendo que esta asimetría de poder no es algo nuevo sino que tiene unas raíces muy profundas que se remontan a siglos atrás.

Tercera ola feminismo

4. Cuarta ola

Como ya comentamos, hay personas que defienden que, en la actualidad, se está viviendo aún en la tercera ola del feminismo. Sin embargo, en los últimos años se han producido grandes cambios que podrían indicar que, en efecto, estamos atravesando una cuarta etapa. Este movimiento se caracteriza por un mayor grado de popularidad a nivel general. La población ha adquirido una mayor conciencia feminista y muchos hombres comienzan a apoyar activamente la causa.

Como sucesos importantes, destacan las manifestaciones masivas del 8 de Marzo en todo el mundo, un día en el que las mujeres cesan su labor profesional en gesto de protesta. De igual forma, se desarrollan movimientos como el #Metoo, relacionado con alzar la voz en respuesta a sucesos de abuso sexual conocidos en la industria del entretenimiento.

Este movimiento comenzó como un hashtag viral, que fue popularizado por una actriz estadounidense con el fin de concienciar respecto a lo extendido que se encuentra el abuso sexual en las altas esferas del espectáculo. El movimiento se extendió a muchos países y ha despertado una respuesta intensa en la población. Desde esta cuarta ola también se repudia la violencia de género y se difunde la premisa de que toda violencia hacia la mujer, ocurra o no en el domicilio, constituye un delito y un hecho inadmisible que se debe erradicar.

Por tanto, se rompe con la idea antigua de que la violencia ocurrida dentro de casa es un asunto privado en el que nadie debe inmiscuirse. La interrupción del embarazo será también un asunto central, defendiéndose desde el feminismo el derecho a un aborto legal, seguro y gratuito. La interrupción del embarazo es concebida desde el feminismo como un derecho sanitario para toda mujer.

De igual manera, se habla del concepto de sororidad, relacionado con fomentar la colaboración entre mujeres y el apoyo mutuo, especialmente ante situaciones machistas en las que los derechos de una mujer son menoscabados. En esta cuarta ola también se comienza a poner en relación el movimiento feminista con el movimiento LGTBI, con el fin de favorecer a las mujeres miembro de este colectivo.

Cuarta ola feminismo
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